jueves, agosto 03, 2017

Nombres


"¿Quien eres tú, solo, tú mismo y sin nombre?" (J.R.R.Tolkien)

Hay nombres que te ponen una sonrisa en los labios: nombres de amigos, de antiguos amantes, de mascotas, de personajes literarios... Simplemente entrevisto, el nombre de quien te ha hecho feliz, aunque sólo sea una vez, tiene algo de mágico, de alquímico. Puede trasmutar la tristeza en alegría, hacer brillar el sol en un ánimo nublado... Tanto es así, que hasta, a veces, me he sentido más cerca de alguien que acababa de conocer simplemente por compartir uno de esos nombres...
Pero toda moneda tiene su cara y su cruz, y, a veces, la sonrisa se borra a la vista de un nombre.

martes, agosto 01, 2017

Cabañuelas



Si mi último post parecía premonitorio, éste que me ocupa un rato de la hora de la siesta trata sobre una cuestión recurrente, ya que todos los años, por estas fechas, vuelve el recuerdo de los veranos en el pueblo, y las historias que me contaban tanto los miembros de la familia como las personas que trabajaban en casa de mi abuelo y que eran, en el fondo, una extensión de la propia familia.
Entre todas aquellas personas había una, un señor llamado Eloy, que era el pastor del ganado ovino y caprino que había en la casa, y que era un narrador nato. En los últimos veranos de mi niñez, cuando ser pastor ya no era el mismo oficio que cuando él era joven, pasaba más tiempo en la casa y solía hablar de las cosas que ocurrían en el campo, de los animales que había visto en sus largas soledades y de los peligros que acarreaba no tomar en serio a la víbora o al alacrán. La primera vez que oí hablar de las cabañuelas fue a través de él. 

Las cabañuelas son un sistema de predicción del tiempo basado en la observación de la naturaleza, utilizado por los pastores que pasaban el verano en el campo con los rebaños. No sé si, etimológicamente, la palabreja se refiere a las "cabañas" en las que se refugiaban del clima o es por otra cosa. He investigado un poquito y he visto interpretaciones tan peregrinas como que se refiere a la fiesta judía de las Cabañas, o Sucot, pero considerando que se celebra en otoño, me parece que me quedo como estoy.

En fin, que si queremos utilizar este método para saber qué clima nos espera el año próximo, debemos considerar que el día 1 de agosto es "la llave del año". Esto quiere decir que los cambios climatológicos que se produzcan ese día serán los que se vayan sucediendo durante el año por venir. El resto de días, hasta el día 13 de agosto, se relacionan sucesivamente con los meses: enero, febrero, etc...

Aparte de la observación del cielo, también se tenían en cuenta otros fenómenos, como el rocío sobre la tierra, si los sarmientos cortados "lloraban", y la cantidad de humedad que presentaban ciertas piedras cuando se las daba la vuelta.

Todo esto no tiene mucho de científico, seguramente, pero nos mantuvo entretenidos cuando niños. (y no tan niños), y a mí, al menos, me hace pensar que Eloy era tan capaz de predecir el tiempo dándole la vuelta a un canto como los meteorólogos de la tele con sus satélites orbitales. O al revés.

martes, abril 11, 2017

Tempus fugit



Con la edad, empiezas a posicionarte sobre cosas a las que antes dabas poca o ninguna importancia. Por poner un ejemplo propio, el uso (y el abuso) del tiempo se ha ido convirtiendo en una de las cualidades por las que decido si la amistad de alguien merece la pena o pasa directamente al cajón de los conocidos. 
Cuando alguien queda contigo en hacer algo, lo normal es que intente ser puntual. Lo normal es que tenga respeto por tu tiempo, ese que, seguramente con mucho gusto, le estás entregando para compartirlo. Y lo normal es, también, que habida cuenta de las nuevas tecnologías, si te vas a retrasar o te ha surgido otra cosa, envíes un simple mensaje de menos de dos líneas a la persona a la que rentaste el tiempo, porque quizás esa persona podría haber hecho otra cosa con esas horas que pensó en dedicarte.
Así que, cuando alguien decide que mi tiempo no es valioso, yo tampoco lo considero de gran valor.
Con la edad, el tiempo, como dijo Dalí, es una de las pocas cosas importantes que nos quedan.

viernes, diciembre 23, 2016

Feliz Navidad




Estimados amigos del blog: mis mejores deseos para esta Navidad, que la viváis con Amor para brindar, Alegría para contagiar, Fe para motivar, Salud para persistir y Esperanza para soñar.

miércoles, diciembre 14, 2016

De cuervos y barcos




Estimados Lectores Constantes, recién llegados y público en general, retomo este bló no sé si momentáneamente para darles noticia de algo que desconocía y que he averiguado tras unos días en la capital lisboeta durante el "puente" de la Inmaculada, y que me parece una curiosidad digna de una entradilla. 

Como puede verse en la foto superior, las farolas, (y otros elementos del mobiliario urbano), de Lisboa se ven coronadas por un barco en el que navegan dos pajaritos, cuervos en realidad. Son parte del escudo de la ciudad. Hace alusión al relato que, conforme a la tradición, señala que dos cuervos permanecieron junto a los restos de San Vicente (patrón de la ciudad) durante su traslado a Lisboa desde el Cabo de San Vicente, en 1173, por orden del rey Afonso Henriques

Este San Vicente no es otro que el Mártir, un diácono del obispo Valero de Zaragoza, que fue martirizado por Daciano a finales del siglo III en la ciudad de Valencia. La leyenda del martirio dice que los restos del santo fueron arrojados a un muladar para que los devoraran las aves de rapiña, pero dos cuervos los protegieron. El cuerpo del mártir fue lanzado entonces al mar, pero una mujer piadosa lo encontró en la orilla y le dio sepultura.
Con la invasión musulmana, se traslada el cuerpo hasta el sur de Portugal, dando su nombre al Cabo de San Vicente, donde se levanta la primera iglesia bajo su advocación, una ermita, lugar que volvió a ser custodiado por cuervos, de tal manera que los árabes lo denominaron Kanīsah al-Ghurāb” o Iglesia de los cuervos, donde permanecieron hasta su traslado a Lisboa, de la cual es patrono. 
La fiesta de San Vicente se celebra el 22 de enero. Valencia y Braga conservan cada una un brazo del santo. La reliquia de Valencia, según estudios forenses, pertenece a un hombre joven, presenta quemaduras en la piel y se remonta al siglo IV.

Imagen de San Vicente en el Largo de Santa Luzia, Lisboa

Una iniciativa interesante es la peregrinación del Camino de San Vicente Mártir, a semejanza de la del Camino de Santiago, donde he recabado parte de la información para escribir la entrada. Podéis encontrar información sobre ella AQUÍ.