jueves, enero 01, 2015

Sobre propósitos e incumplimientos


Todos los años, cada diciembre a punto de ser enero, escucho los mismos propósitos que se hace la gente. Buenos propósitos, debería decir: dejar de fumar, ser más cordial, buscar más tiempo para compartir con la familia, adelgazar, cambiar de hábitos, de malos hábitos, en pocas palabras.
Creo que, en toda mi vida, no he llegado a proponerme cambiar nada al comienzo del año. Tampoco he visto nunca el concierto de Año Nuevo desde Viena, ni los saltos de esquí. Mis gustos musicales son muy distintos y lo de ver a la gente trajeada dando palmas me supera. Qué le vamos a hacer, una tiene sus lagunas culturales, casi tan grandes como el Océano Índico.
Lo del esquí tampoco va conmigo, porque la nieve me gusta, pero en las postales. Soy friolera, muy muy friolera. Y patosa. Mil millones de veces más patosa que friolera, así que se imaginarán ustedes, queridos Lectores Constantes, que si me pongo unos esquís puedo provocar una catástrofe de proporciones bíblicas. Vamos, desde desprendimientos y aludes a atropellos a inocentes abetos.
Pero este año sí que voy a hacerme un propósito, porque el año pasado, ese 2014 que ya está muerto y enterrado, incumplí con mis más elementales normas, desoí el código que yo misma me impuse hace tiempo. Y este año voy a intentar ser fiel a mi propia alma, a pesar de hacer daño a otros, aunque sea a costa del dolor de otros. Un propósito cruel, quizás, pero necesario.

La imagen que ilustra estas líneas no tiene nada que ver con ellas, es que la vi en la Red y me ha gustado, aunque tiene que ser terrible estar metido en un barril que contuvo manzanas, medio muerto de hambre. O de un buen vino y no tener qué beber.

Feliz Año 2015 para todos, y que Dios os colme de bendiciones.

martes, diciembre 30, 2014

Mucho frío.

Sí, ya sé que es lo suyo, que haga frío y eso. Pero me refiero a un "mucho frío" en concreto, como el del pasado sábado, día en el que unos amigos, pobres incautos, madrileños, se acercaron a ver Toledo. Y la cosa comenzó mal, porque ver, lo que se dice ver...

Así estaba la entrada del nuevo remonte de Safont.

La Cuesta de las Armas parecía Autopista hacia el Cielo...

... y alguien se había olvidado de colocar Tavera y la Puerta de Bisagra esa mañana.
 Así que no nos quedó más remedio que refugiarnos en el Museo de la Santa Cruz, en cuyo anexo del antiguo Convento de la Fe había expuesto este bonito belén napolitano, que estuvimos disfrutando durante un rato.





También pudimos disfrutar de algunos de los restos arquitectónicos que han visto la luz tras la exitosa rehabilitación del edificio, así como del artesonado.





Y, al final, salió el sol cuando estábamos en el antiguo claustro...


... y el día se aclaró del todo mientras escuchábamos a la banda interpretando villancicos en Zocodover. Pero hizo mucho, mucho frío.


miércoles, diciembre 24, 2014

Feliz Navidad


Os deseo una muy feliz Navidad, en la que la felicidad, el amor y la alegría aniden en vuestros corazones y se queden allí para siempre. Que Dios nos bendiga y reine Su paz en el mundo entero.

jueves, diciembre 18, 2014

No me gusta improvisar.



Por eso, y en previsión del próximo día de Reyes, he horneado un hermoso roscón cuyo aspecto me ha hecho dar saltos de alegría al sacarlo del horno. He utilizado una receta sacada del blog Cocinando para cien mil vikingos, aunque he hecho algunos ajustes, como que he usado levadura seca de panadería en polvo de Royal en vez de la fresca, que me ha dado algunos quebraderos de cabeza en el pasado.
Como un querido amigo me ha comentado, debería haber introducido en la masa la tradicional haba, que obliga al que la encuentra a pagar el roscón, y la no menos tradicional figurita que corona como rey al que tiene la suerte de hallarla, pero como es de prueba esta vez no lleva ni una ni otra.