lunes, abril 21, 2008

Goebbels de la Mancha

Aquí tenemos, de nuevo, la versión ejjjjpañola de aquellos locos años treinta de los que casi nadie quiere acordarse, cuando Hitler ganaba el poder gracias a una mayoría en las urnas, y comenzaba un régimen en el que el Partido era todopoderoso y venía a desbancar a Dios en la vida de los ciudadanos, y a cuyo servicio estaba el Estado. Sí, volvemos a ello, porque en su afán de crear una sociedad perfecta, a su hechura, los socialistas no reparan en nada y son capaces de pronunciar frases como la que la semana pasada lanzó el Consejero de Educación de la Junta cajtellano-manchega, Valverde de apellido, que en su afán por defender ese manual de adoctrinamiento que es la asignatura de ¿Educación? para la Ciudadanía, ha dicho que la moral de la familia debe ajustarse a la moral del Estado.
Como diría mi hermano Rauwulf: Valverde, me dejas de piedra. El escalofrío que ha recorrido mi espalda al leer semejante declaración sólo puede ser debido a que me he visto envuelta en los muy proletarios harapos de una de esas democracias populares, satélites de la Unión Soviética, en los que se aplicó con gran éxito la ingeniería social, cuyos principios compartían el régimen estalinista y el del camarada Adolf... O un eco de la voz del Coma-andante... En resumen, bienvenidos a Banania...
¿Que es la moral del Estado? ¿Donde está escrito que el Estado tenga que tener una moral, y, en todo caso, de existir ésta, donde dice que la moral pública debe prevalecer sobre la privada? ¿Desde cuando el adoctrinamiento es una forma de educación? ¿No tengo derecho yo, como madre, a educar a mis hijos en los valores que, no siendo contrarios a Derecho, me parezcan más adecuados?
Es muy grave lo que ocurre. Como ya han advertido analistas que pueden explicar todo esto mejor que yo, estos próximos cuatro años nos jugamos mucho más que el ridículo de Moratinos hablando lingala, o el desconcierto de un Ministerio de Defensa regentado por una pacifista. Nos jugamos nuestras libertades individuales, que serán drásticamente recortadas para ajustarlas a las siluetas diábolo-cilindro-campana que propugna el nuevo orden social de Zapatero.
Y mientras, la Generalidad Valenciana, obrando en contra de lo que se va a aplicar en otras Comunidades gobernadas por el PP, ha decidido no admitir la objeción de conciencia a Educación para la Ciudadanía... ¿Se extraña alguien de lo que está pasando en el partido de Rajoy?
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Actualización: La Rioja, Comunidad también gobernada por el PP, se suma a las que han decidido no admitir objeciones a Educación contra digo... para la Ciudadanía... (22/04)