martes, mayo 06, 2008

No nos olvidamos...

... de amigos que están sufriendo en carne propia la injusticia de un régimen dictatorial. Me refiero a Martha Colmenares, que describe en Diario de América el remedo de proceso al que ha sido sometido por la "Justicia" venezolana Raúl Díaz Peña, de obligada lectura para comprender como funcionan las cosas en los dominios del "Primate Rojo".
Entresaco unas líneas que, (al haber estudiado Derecho), me han dejado absolutamente alucinada. Así se "cocina" una condena en una dictadura socialista:
"En principio, los delitos por los cuales el Ministerio Público basó su acusación y que mantuvo a lo largo del juicio: “agavillamiento, intimidación pública, daños a la propiedad, contra la conservación de los intereses públicos y privados, lesiones leves” en la figura de facilitador, fueron infundados.
Ahora bien, resulta, que el día previsto para la exposición de las conclusiones, para luego (ese mismo día) emitir la sentencia, el Ministerio Público, cambió la acusación, igualmente la de otro de los imputados en la misma causa (las explosiones a las embajadas de Colombia y España), Silvio Mérida Ortiz, defendido por el abogado Rigoberto Quintero. Para asombro de los abogados de la defensa y de los presentes en la sala, -
explica Martha Colmenares.
Concretamente, en el caso de Raúl Díaz, no solamente los fiscales cambiaron la calificación de dos delitos de “facilitador” a “autor” de los mismos, sino, que la juzgadora “al momento de sentenciar condenó como autor por dos de los delitos: Uno, el solicitado por el Ministerio Público y otro, porque debe haberle provocado."

Tremendo, en suma. Si la calificación del delito se cambia en el transcurso del procedimiento, qué menos que permitir que el acusado presente nuevas pruebas de descargo... En fin, una vergüenza y una indignidad.
Y todavía hay quien defiende que en Venezuela hay democracia... A las pruebas me remito...

Martha, a pesar de todos los problemas que tenemos aquí, nunca dejaremos de dar publicidad a todas las denuncias que se refieran a un régimen corrupto y culpable como el que por desgracia están viviendo ustedes, los venezolanos de bien.
Un abrazo desde España.