jueves, mayo 08, 2008

Sin problemas

Viendo las prioridades de este nuevo y remozado (por la cantidad de mozas que nuestro amado Zejas ha colocado en la parte visible del Gabinete) des-Gobierno, un viajero venido de más allá del confín de nuestra Galaxia podría deducir que acababa de aterrizar en el Paraíso terrenal, en un lugar en el que el paro y la crisis económica, amén de otras menudencias, (déficil hídrico, inmigración ilegal, delincuencia), no sólo no existen, sino que son cosas tan extintas como los dinosaurios. No, España no tiene problemas. Lo demuestra que las prioridades, las "líneas fundamentales de la acción del gobierno" para los próximos cuatro años son un "estudio" de la reforma electoral, la recuperación de la arrinconada reforma de la Constitución y el Senado, la ampliación de la Ley del aborto o la "revisión" de la Ley de Libertad Religiosa.

Todas esas supuestas "reformas" me suenan muchísimo a una solapada manera de entregar a los nacionalistas los escasos despojos que aún no están en su poder. Y considerando la nula oposición del partido antes llamado de oposición, es posible que se logre dar carta de naturaleza a lo que ya se está consintiendo de tapadillo...
Los últimos "pilares" de la futura política de ZP son "marca de la casa", dos pasos necesarios en su experimento de genética social. Ya dedicó la anterior legislatura a la destrucción sistemática de todo lo que oliera, aún de lejos, a la idea de familia "tradicional" para imponernos "otros modelos" que no resisten un mínimo análisis, pero que van a ser sujetos de estudio en los colegios de la mayoría de las Comunidades Autónomas, incluídas algunas en las que gobierna el pepé...
Ya he dicho alguna vez en este mismo blog que la ampliación de los supuestos del aborto, incluso aunque esa reforma se refiera a una ampliación de plazos, es una barbaridad y no tiene ninguna justificación. Es pura política, la imposición del lobby feminista, un genocidio pura y simplemente, en aras de una supuesta "liberación" de la madre.
Y por último, la "revisión" de la Ley de la Libertad Religiosa no es más que otra muestra de la laicidad que este Gobierno quiere imponer a la sociedad. Lo unico que pretende es acabar con los derechos constitucionales a la práctica y la enseñanza religiosa que en favor de la Iglesia Católica se recogen en el art. 16 de nuestra Carta Magna.