domingo, junio 01, 2008

"El Correo Gallego" niega el Holocausto

Cuando una se encuentra estas "informaciones" no puede menos que confirmar su idea de que el pesebrismo y la más absoluta de las ignorancias cabalgan a sus anchas por la escena periodística española. Tenemos que sufrir cada día las agresiones a la lengua española que unos cuantos que se hacen llamar periodistas porque tienen un título que así lo demuestra, pero no saben redactar, cometen multitud de faltas de ortografía en sus escritos, y lo que es aún más grave, atentan contra la verdad en nombre de unos intereses más o menos oscuros.
En el caso que nos ocupa, el desdichado analfabeto es un tal Roberto Qumata, que con el propósito de insultar al Estado de Israel y a la comunidad judía en particular se ha dedicado a verter todo su veneno antisemita en un reportaje en el que compara a dicho Estado con el Tercer Reich, en párrafos como el que sigue: "El sionismo ideológico trata a los palestinos como el III Reich a los judíos, sin estatuir, pero aplicando, las Leyes (antisemitas) de Núremberg a base de las peores lacras de los tiempos: piratería­ (apropiación de tierras), apartheid (mano de obra barata), colonialismo (colonos), deportación (refugiados), limpieza étnica (60 años de guerras), muro de separación y bloqueo (Gaza). Al millón y medio de gazawíes le quedan las piedras. El arsenal de su resistencia".
Y todavía peor, porque puedo comprender que en su ceguera pro-árabe no quiera ver que la población a la que compara con las víctimas de la Sohá no sólo no ha disminuido con ese supuesto exterminio genocida del que acusa a Israel, sino que ha aumentado. Pero cuando se habla del Holocausto mismo y se equipara a una dieta de adelgazamiento, es que el autor de semejante canallada tiene un grave problema: "La intendencia alemana alimentaba a los judíos con raciones de no más de 184 calorías diarias. Con los polacos se excedían hasta las 699. Y ellos, el III Reich, se reservaban 2.613 calorías. Y claro, al hablar de hambre, el problema se reduce a un problema humanitario, a una dieta de adelgazamiento. El pan, por así decirlo, es el leitmotiv, no la causa palestina o la fumigación del Líbano con dos millones de bombas de racimo".