miércoles, junio 25, 2008

Emi quiere cambiar Toledo...

Hace unos días oí en una radio a Emiliano García-Page, alcalde socialista de Toledo por obra y gracia de los votos de IU, decir que estaba haciendo más cosas que el anterior equipo de gobierno desde que estaba en el poder. Puede ser, Emi, pero también Jack el Destripador hizo muchas cosas y ninguna de ellas fue buena, o por lo menos la Historia no le recuerda por ello.
En su afán de modernizar la decadente y medieval sociedad toledana, Emi da plenos poderes a la que le dió sus votos, la concejala de Festejos de Izquierda Unida, y lo mismo organiza un pasacalles blasfemo la víspera del Corpus como quiere llevar el movimiento gay a la escuela.
Ya estoy oyendo el rasgar de las vestiduras y los comentarios tipo "facha de mierda" por decir ésto. Bien saben las personas que me conocen, aunque no sea más que a través de mis entradas en este blog, de mi amistad con homosexuales, a los que respeto y aprecio como lo que son: amigos a los que no mido por su tendencia o inclinación sexual. Como adultos responsables, cualquiera puede vivir su vida como le venga en gana. Yo soy la primera que lo hace, y quiero el mismo respeto hacia mi condición de hetero que exijo para los que no lo son.
Pero con lo que está jugando Emi es con algo bastante distinto y muy serio. En concreto, se trata de un programa de actividades dirigido a niños y adolescentes, que no son personas formadas, en un caso claro de intervención en la esfera privada de la familia. Y encima, pagada con los impuestos de todos, desde el consistorio toledano.
Hazteoir ha comenzado una campaña rechazando esta iniciativa. Más información aquí.
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Se me ocurre que no entiendo muy bien porqué tiene que haber un día del orgullo gay, como no debería haber un día de la mujer trabajadora. Será porque creo en la igualdad y no en las discriminaciones positivas. Claro que, en mi visita a la Feria del Libro hace unos días, pasé por delante de un stand en el que se podía leer en grandes letras: "Literatura Feminista"... ¿Que hubiera pasado si a alguien se le hubiera ocurrido plantar un cartel con las palabras "Literatura Machista"? Supongo que habría ardido en las llamas purificadoras de los defensores del género y del número como nuestra Bibiana, que ahora quiere bibliotecas para mujeres con libros escritos por mujeres. O sea, que si quiero leer a Dostoievski, me tendré que ir a otro sitio... La incultura es muuuuy atrevida...