martes, septiembre 30, 2008

El bromista

Cada día, nuestro nunca suficientemente elogiado Presidente por accidente (por dos veces, ya se dice que el hombre es el único animal que vuelve a tropezar en la misma piedra), me recuerda al aldeano aquel de la anécdota, el bromista que le metió un petardo en una oreja a un vecino y que se quejaba de que la viuda de su víctima lloraba demasiado en el entierro. "Si no sabe encajar una broma, que se vaya del pueblo..."
Pues esto mismo es lo que nos está haciendo ZP con la impagable ayuda del cerebro Solbes: se ríe de todos, bien sean Primeros Ministros de otras naciones, (los cuales, dicho sea de paso, no se han preparado una tila ante las manifestaciones del príncipe de la pazzzz), del jefe de la oposición, (quien, a pesar de todo, sigue apoyando lo que sea con tal de seguir en el candelabro), y por último, de vosotros y de mí, queridos españolitos y españolitas de a pie...
Primero nos jura por activa y por pasiva que la crisis no existe, que son cosas de los antipatriotas, de los blogueros facinerosos que se empeñan en ver fantasmas donde no los hay, y nos jura por Snoopy que todo va bien, que sigamos con nuestro alegre modo de vida, que todavía hay dineros que gastar y que las pensiones están muy pero que muy seguras en la caja... Eso sí, ya se habia pulido más de la mitad del oro que teníamos en la Reserva, porque el dinero público no es de nadie, como bien dijo una de sus Ministras, y se podía gastar en cosas de titiriteros y así... Hoy parece que es otra la situación, y hasta el mismo Solbes lo reconoce, a la vez que nos hace saber que no ha tenido nunca uso de razón. Que fuerte...
Por si esto fuera poco, en vez de construir centrales nucleares para no entrampar más a la nación con las costosas compras de energía en el extranjero, se limita a construir molinillos (sí, sé lo que digo, que los molinos son cosas muy serias para emplear su nombre en esos artefactos inútiles), placas solares y un etcétera de chirimbolos varios, muy progres ellos pero que, como el mismo progenitor A de la criatura, Sebastián, ha reconocido, no sirven para nada.
No quisiera terminar sin recordar lo que ya he dicho alguna vez: todo esto de la economía es muy importante, pero no tanto. Ahora me diréis que soy una analfabeta total en temas de números, pero os recordaré que España ha salido de quiebras económicas no sé si más importantes pero al menos tanto. Lo que realmente importa, el estado del tejido MORAL en nuestra sociedad, es lo que me preocupa. Estamos perdidos si dejamos que este gobierno se salga con la suya en temas como el aborto y la eutanasia, el adoctrinamiento de nuestros niños y jóvenes, la persecución religiosa y el progresivo deterioro de las instituciones. A ello hay que añadir que España se ha convertido en algo cercano a los reinos de taifas, debido en gran parte a las continuas cesiones al nazionalismo. Esto no es algo que se pueda recomponer en un día. Por eso hay que seguir protestando, levantar la voz, explicarles a los tibios que así no se llega a ninguna parte, que tarde o temprano tendrán que tomar una decisión, y que siempre es mejor arreglar los desperfectos pequeños que tener que tirar por completo la casa y volver a levantarla.