miércoles, febrero 25, 2009

Los hombres de Maria Antonia


A María Antonia Iglesias, aka la Albóndiga, le ponen los hombres de ley, los hombres serios, honestos, con elevados principios... Ejem, ejem, no, no me estoy refiriendo a los vigorosos hombres islámicos de los que salen en el blog de Nora, sino a Arnaldo Otegui, al que la ¿periodista? elogió de manera vehemente en la presentación de su libro en la Cheka de Bellas Artes. En el acto estuvo acompañada de otro hombre de bien, de esos que nunca dicen una mentira, nada sectario: el antes famoso presentador Iñaki Gabilondo, el experto en inventar calzoncillos y suicidas. Vamos, que se juntaron dos perlas entre los informadores, y con el excusa de presentar un tocho infumable sobre las Vascongadas (lo estuve hojeando en El Corte Inglés y no pude pasar de la tercera página) se dedicaron a lanzar insultos contra María San Gil. No digo "insultar" porque no insulta quien quiere, sino quien puede, y a la exdirigente del PP en las Vascongadas no le llega ninguno de estos personajes ni a la altura de su sombra. Lo más triste del caso es que en las primeras filas había sentados varios capistostes peperos, y ninguno se levantó al escuchar a estas dos alimañas de la intoxicación hablar mal sobre una compañera de partido, o por lo menos un ser humano que se merece la admiración y el cariño de todos por su trayectoria política impecable.

Por otro lado, hoy ha sido, por fin, el día en el que el PP ha decidido querellarse contra Garzón, un Garzón que se ha apresurado a montar otro circo de tres pistas simplemente con una providencia en la que se acusa a todos pero no se nombra a nadie. Así que los hombres de Prisa, de esos que le gustan a María Antonia Iglesias, se han apresurado a poner nombre y apellidos al "posible nuevo caso de aforamiento". Primero, y a todo color, han señalado a Esteban González Pons, Luis Bárcenas y Gerardo Galeote, para luego retractarse en letra pequeña del primero, ya que nuestro juez estrella lo ha desmentido, pero no ha dicho nada de los otros dos, ni bueno, ni malo. Así que, siguiendo la retorcida lógica progresista del "piensa mal y acertarás", los señores Bárcenas y Galeote están ya juzgados y condenados...
Todas estas cosas raras que pasan en las instrucciones de Garzón terminan, la mayoría de la veces, con un sobreseimiento o archivo de la causa por falta de pruebas, o por cosas peores. Así que el PP, que ha tenido la delicadeza de esperar a que el corazón del juez estuviera más fuerte para presentar su querella, ahora se va a ver perjudicado por los plazos, que les presentarán como un nido de "corrutos" durante las elecciones de este próximo fin de semana... mientras el ático de Pepiño, los gastos en decoración del Torito y las vacaciones en el mar de Quintana se quedan en simples fruslerías que no interesan a nadie...