jueves, marzo 19, 2009

Día de San José, día del padre


Como los que han visitado mi otro blog ya saben, hace ya mucho tiempo que mi padre dejó esta tierra para marchar a la Patria Celestial, por lo que el día de San José no representa para mí la alegría de una reunión en la que haya regalos, sino un día en el que los sentimientos afloran, curiosamente cada año que pasa más profundos: el dolor por la pérdida, más evidente en un día tan señalado; la silla vacía de la que hablaba en otro sitio, que nunca se ocupa porque los que llegan a la familia tienen la suya propia. Y cada año hay más sillas llenas y más sillas vacías, como estará un día la mía, esa es la Ley de la Vida.

También hay momentos para el recuerdo de las cosas buenas, para imaginar lo que le hubiera gustado ver a mi hermano licenciarse en Medicina, los kilómetros que hubiera recorrido para ver a mi otro hermano, lo mal que lo hubiera pasado con la actual situación del Ejército, porque era un militar de vocación; y lo que le hubiera dolido ver como está España, porque después de Dios y de su familia, su Patria era lo más importante, y no pondría yo la mano en el fuego por el orden en el que he mencionado sus amores.

De mi padre, persona de carácter difícil, disciplina férrea, valores profundos, sólo decir que supo transmitir a sus hijos todo lo mejor que en él había. Tanto es así que, dejándonos muy niños, hemos ido creciendo como si él estuviera aún aquí, al lado de mi madre, para enseñarnos el camino a seguir, para crecer como personas de bien en un mundo en el que el mal intenta siempre imperar. Pero no lo consigue.

Quizás es porque hay personas que, aunque sea duro, siempre hacen lo correcto. Como San José, que decidió confiar en Dios y hacer de padre para un Pequeño que, para Bibiana Aído, hubiera estado mejor muerto: el Hijo de una Niña de 16 años, soltera, que se llamaba María.
Desde aquí, mis más sinceras felicitaciones a todos los que hoy celebran su santo y a todos los padres, esos que, como el mío, intentan cada día hacer de este mundo un sitio mejor para sus hijos. Que San José les ilumine, les ayude en su tarea y les colme de bendiciones.