martes, marzo 17, 2009

Lo que no se ve


Así de salvaje y agresiva es la campaña de la Iglesia Católica contra el aborto. O al menos así se lo parece al melifluo Durán y Lleida, portavoz de CiU, mientras el del PNV, Urkullu, la ha calificado de "extremista y populista". No sé que hubieran dicho ambos nacionalistas si en vez del lindo bebé que se asoma a un lado del cartel, la Iglesia Católica hubiera optado por la imagen real de un aborto, o sea, un feto despedazado de los que le gustan a la Aído.
Mientras tanto, el ministro Bernat Soria, al que. además de a los nonatos, le mola quitar de en medio mediante la eutanasia a los que ya no son útiles a la sociedad, (léase ancianos, discapacitados y todos aquellos que no caben en el ideal de sociedad perfecta hacia el que nos está llevando el Líder ZP), ha afirmado hoy que la Conferencia Episcopal Española sigue "un camino distinto al de la sociedad". Demos gracias a Dios por ello, porque si la IGLESIA siguiera el mismo camino que esta sociedad cada vez menos humana, menos moral y más apática, apañados estamos. Gracias a Dios, repito, la Conferencia Episcopal sigue el mismo camino que hace 20, 200 y 2000 años respecto al aborto. Está en contra, como estamos muchos españoles, y no va a cambiar sus principios para serle simpática al señor ministro...
Y ya, en el colmo del cinismo, el portavoz del PSOE en el Congreso de los Diputados, José Antonio Alonso, ha afirmado que la Iglesia Católica "quiere encarcelar a las mujeres que tienen que interrumpir voluntariamente su embarazo". Lo primero y principal, la Iglesia no puede encarcelar a nadie porque no tiene atribuciones para ello. Y si se refiere a las declaraciones de Monseñor Martinez Camino de ayer, es la interpretación más torticera... iba a decir que he visto jamás, pero para qué mentir, si los socialistas son expertos en interpretación imaginativa de la realidad... Si decir que la vida humana "no debe ser menos protegida que otros bienes" como la flora o la fauna, es decir que hay que encarcelar a toda la que aborta, apaga y vámonos. Claro que por alguna razón que se me escapa, uno de los argumentos en los que se basa esta aberrante ampliación de la ya aberrante despenalización del aborto es que no se encarcele a esas mujeres que "tienen" que "interrumpir su embarazo", que es una forma menos agresiva de decir que tienen que asesinar a su hijo no nacido, por motivos más o menos peregrinos, en su propio seno. Dejando a un lado que nadie "tiene" que abortar si no quiere, porque hay otras opciones, (y no me refiero al infanticidio, que en esta progresión debería ser lo próximo en despenalizar el gobierno socialista), hasta ahora la cantidad de mujeres que han ingresado en prisión por un delito de este tipo es ridículamente pequeña, y por casos sangrantes y escandalosos, ya que en estos supuestos la inflexible vara de la Ley ha sido bastante flexible, a pesar de existir un delito tipificado en el Código Penal, del que los "tres supuestos" son excepciones.
Así las cosas, yo me alegro de que la Iglesia en España haya decidido poner en marcha esta campaña, y que haya más de 300 científicos, intelectuales y profesionales de diversas ramas del saber hayan firmado un manifiesto en contra de la ley del aborto que proyecta implantarnos Zapatero, con el rostro de Bibiana Aído como careta.