martes, marzo 31, 2009

Más Memoria Histórica


Esta vez me toca de cerca, porque ocurrió en la provincia de Toledo, en una localidad al lado del pueblo de mis abuelos. Todo el mundo sabía que esta fosa común en la que reposan los restos de cientos de 'represaliados' ,(o mejor, víctimas civiles en la retaguardia, de varios pueblos de alrededor), asesinados por los republicanos durante la Guerra Civil, existía y lo que contenía, porque los verdugos habían declarado, durante los juicios que tuvieron lugar tras la contienda, como los habían arrojado allí. Y que no siempre lo que habían intentado ocultar en ese lugar, en el municipio de Camuñas, eran cadáveres, sino que, al principio, los milicianos lanzaban vivos a la mina a los 'represaliados'. Esto fue así, según el testimonio de los asesinos, hasta que una de las víctimas, el padre de unos amigos de casa, se llevó consigo al miliciano que intentaba arrancarle del cuello una pequeña cruz de oro, que allí seguirá con los huesos de su propietario. También una costurera de Herencia, otro pueblo cercano, hizo lo mismo con el miliciano que quería quitarle el anillo. Desde entonces los asesinos frentepopulistas tuvieron buen cuidado de no escatimar las balas en los 'facciosos', no fuera a ser que se repitiera la historia.


Para ocultar aquella masacre, los rojos intentaron quemar los cadáveres con gasolina, pero sólo consiguieron chamuscar la superficie, ya que no se alcanzaba la temperatura necesaria para la incineración. Así que recurrieron al ya conocido método de la cal viva, que ha seguido empleándose con notable éxito incluso en tiempos de la democracia, (que les pregunten a Lasa y Zabala). Lo que tampoco sirvió de mucho, porque, por mucho que se esconda, la verdad tiene tendencia a salir a la luz, y la Historia, por mucho que se quiera cambiar y falsear, termina poniendo a cada uno en su sitio.


No sabía que imagen colocar sobre estas líneas, hasta que he pensado en todas esas personas, cuyos huesos yacen en el fondo de la mina, pero cuyas almas son libres; en los que fueron asesinados por creer en Otra Vida, que ya están gozando de ella...