lunes, abril 27, 2009

Tranquilidad

En "Tiburón", una peli que he visto una y otra vez a través de los años con el mismo pavor reverente, un atribulado Roy Scheider advierte al alcalde del pueblecito costero en el que trabaja como jefe de policía de la presencia de un escualo que ya ha matado a una persona, y le pide que alerte a la población y a los veraneantes sobre este peligro real. El alcalde y los empresarios del pueblo se niegan, y pasa lo que pasa: Se desata el terror y muere más gente.
Se me ha venido a la cabeza el argumento de esta película al conocer las cifras de muertos que la llamada gripe porcina ha provocado en México, que se elevan a 103, sin que se alertara sobre esta epidemia, mientras se viajaba alegremente no sólo entre países del mismo continente, sino de uno a otro, contándose ya casos hasta en Nueva Zelanda... Pero, claro, hay que pensar en los hoteles que se pueden quedar vacíos si se corre la voz...
Encima, y tratándose de una enfermedad altamente contagiosa, cuando las autoridades españolas han decidido tomar medidas y controlar la entrada de viajeros procedentes de la zona infectada, se han producido altercados porque se les conminaba a ponerse una mascarilla (!) y se les separaba del resto de personas. Alucinante, les ha provocado 'malestar'... No sé que hubiera pasado si las autoridades hubieran optado por la cuarentena...
Parece ser que, como en 'Tiburón', las medidas serias no se toman hasta que la situación alcanza el grado de pandemia. En España ya tenemos 24 casos, pero no se preocupen ustedes, que Trini ya ha asegurado que no estamos ante una situación de emergencia, que hay que tener tranquilidad, que no pasa nada...
Y a mí, cuando los políticos se ponen así, a tranquilizar al personal en ruedas de prensa llenas de rectificaciones, me recuerdan mucho, pero mucho mucho, a los del pueblecito costero de Amity, en cuyas playas uno podía bañarse tranquilamente... hasta que se lo comía el tiburón...

Photobucket