miércoles, abril 29, 2009

No sólo engañan, sino que nos mienten

Miren ustedes que juré, en plan Scarlett O'Hara total, que nunca más hablaría del Partido P'ayudar, más conocido como el Ministerio de la Oposición, en este blog, pero hay cosas que me sacan de quicio, y cuando me salgo del quicio... bueno, al lío...
La Mesa del Congreso admitió ayer a trámite una iniciativa de ICV en la que propone la siguiente giliprogrez: que se reprueben "públicamente" las declaraciones efectuadas por el Papa Benedicto XVI sobre el SIDA y el uso del preservativo en su reciente viaje por África. Y ha salido adelante gracias a los votos de dos de sus miembros (¿o debería decir 'miembras'?): Celia Villalobos y Ana Pastor.
Sí, queridos lectores, dos diputadas del PP. De la Villalobos me lo espero todo, sobre todo por sus raíces, que ya sabemos que la cabra, (con perdón), tira al monte y doña Celia siempre tiró un poco hacia el rojerío. Pero lo de Ana Pastor ha sido peor. Y no lo ha sido por votar a favor de algo tan peregrino como reprobar a un dirigente extranjero por unas declaraciones que no afectan ni a España ni a los españoles, sino por haber salido luego a decir que donde dije digo digo Diego, o como demonios se diga, que siempre me lío con ese refrán...
Lo peor ha sido que, ante el escándalo que se ha montado en un momento, (hoy las noticias no vuelan, van a velocidad supersónica, sobre todo por la Red, y HazteOir no tardó nada en lanzar una protesta, a la que os podéis adherir aquí), la señora Pastor sale a la palestra y va y nos miente diciendo que era su obligación admitir a trámite tal ocurrencia, (ocurrencia que, por cierto, es idéntica a otra que ya se ha aprobado en Bélgica), y en su perfil de Facebook nos cuenta lo siguiente: "Como vicepresidenta Segunda del Congreso de los Diputados, tengo obligación de admitir a trámite las proposiciones de los grupos representados en la Cámara, con independencia de si son del PP o no. Por tanto, no he votado en contra del Papa. Simplemente, admití a trámite la propuesta del Grupo que lo ha hecho”.
Mentira. Mentira pura y dura, porque la Mesa del Congreso es precisamente el instrumento que sirve como "colador" para este tipo de propuestas. Si no, ¿como es posible que haya votos a favor y en contra de la admisión a trámite? Y encima, para justificarse, no duda en acusar a sus compañeros de Mesa y de partido, que han votado en contra, de actuar contra "el ordenamiento jurídico", ese mismo ordenamiento que la ha obligado a ella, pobre víctima inocente de las circunstancias, a actuar en contra de su conciencia...
¿Es posible más demagogia en una sola tarde? Que asquito, por Dios...
Gracias a que ya hace tiempo que tengo decidido a quien votar de ahora en adelante...


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