viernes, agosto 21, 2009

Bikinis




Estas modelos, bellas y sonrientes, nos muestran el traje de baño preferido por el Islam: el llamado "burkini", creación de una australiana de origen libanes. Lo digo para que nadie se llame a engaño y piense que ha sido 'cosa de hombres', (esos vigorosos hombres islámicos de los que a veces hablamos por aquí): la diseñadora es una mujer. Eso sí, para que nadie pueda decir que no hay libertad a la hora de vestirse, los tenemos en tres hechuras: recatada, deportiva o ajustada.
Tampoco hay que llamarse a engaño en cuanto a los lugares en los que podemos encontrarnos con el burkini: estos modeletes no sólo se exhiben en las muy islámicas playas de Dubái o cualquier país de Oriente Medio. No. Este verano hemos conocido algunos casos que han provocado la polémica en pleno corazón de Europa. Ahí tenemos el caso de París, donde se ha prohibido el uso del 'burkini' en una piscina pública, aunque se había permitido a la bañista usarlo con anterioridad. En otro episodio, ocurrido en Verona (Italia), las autoridades han reaccionado también después de haber consentido que la mujer se bañara con burkini en otras tres ocasiones y le han prohibido el acceso a la piscina con esa ropa de baño. Bravo por ambas administraciones, más vale tarde que nunca, pero han sabido reaccionar con sentido común. Como ha dicho el alcalde de Verona, la que se quiera bañar de esa guisa, que se vaya a una playa islámica.
Por supuesto, ha habido reacciones en contra de estas prohibiciones. Me divierte en particular la de la senadora del Partido Demócrata (PD), Mariapia Garavaglia, que se queja de 'exceso de celo' y de que la administración persigue la ruptura con el mundo islámico.(!)
En fin, que ya sabemos en qué manos estamos a la hora de que se defiendan las verdaderas libertades... Si el papel de la mujer en el mundo islámico está, más o menos, un grado por debajo de cualquier semoviente, que no esperen ayuda de sus hermanas occidentales, sobre todo de las feministas.
Y me dirán muchos que esas mujeres se visten así porque quieren, que ha sido una mujer la que ha diseñado el burkini, y que deben estar tan contentas con sus vidas, porque siguen en ellas. A lo mejor es que no se han dado una vuelta por el muy recomendable blog de mi amigo Juan, DAZIBAO-Ñ. En esta entrada en particular puede verse lo que les ocurre a las mujeres islámicas que no se comportan como se espera de ellas...

Me preocupa lo que pueda ocurrir si en una piscina española ocurre un caso como los de París o Verona. Seguramente, no sólo permitirían a la bañista el acceso libre, sino que, para que no se sintiera molesta, obligarían a todas las demás mujeres a usar la misma prenda. No por nada somos los adalides de la Alianza de Zivilizaciones. Sí, con Z de ZP.