domingo, octubre 04, 2009

La mentira es un arma cargada de futuro



En estos tiempos que padecemos, la mentira se ha convertido en algo cotidiano, sobre todo si hablamos de políticos, deportistas, artistas o de ecolojetas. Además, como la población mundial en general, y la española en particular, tiene lo que he dado en llamar memoria-Dori, o sea, son incapaces de recordar nada a corto, medio o largo plazo, esas mentiras con las que nos engañan y nos amenazan salen, al final, gratis para el que las utiliza.

Por ejemplo: Miente el Gobierno de ZP cuando nos dice que no ha negociado con ETA, y no pasa nada. Vuelven a mentir cuando aseguran, después del accidente de la T-4, que nunca en la vida volverán a sentarse en la misma mesa con los asesinos, y nos enteramos de que vuelven a reunirse. No pasa nada. Incluso vuelven a ganar las elecciones. Y voy a dejar el tema, porque hoy lo que quiero es generalizar.

Mienten una y otra vez los catastrofistas del 'cambio climático', jurando y perjurando que los hielos del Polo van a durar menos que los de un cubata, y entonces aparece un informe en el que se demuestra que no sólo no han menguado, sino que se han extendido. Pero, ¿ha visto alguien a Al Gore salir a pedir perdón por crearnos un nuevo motivo de angustia? Pues no. Y si preguntas por ahí, te dirán que el 'calentamiento global' es dogma de fe. Claro que también son dogmas de fe la teoría de la evolución y lo del Big Bang, y no se te ocurra discutirlos porque son sagrados. El agujero de la capa de ozono, ¿ande andará?, porque, anda que no dieron la brasa con ello. De pronto se les ocurrió algo más rentable y cambiaron la cantinela...

¿Y que me decís de los re-makes? Llegas al cine, esperando que por los 7 euros que te cuesta la entrada por lo menos te ofrecerán algo original, y de repente te das cuenta que lo que estás viendo es un guión que ya se filmó en 1940, con menos presupuesto, menos escenas de sexo gratuíto, y mejores actores.
Y todavía peor es el tema de las subvenciones a los artistas de la cuerda, basadas en la misma mentira: que el producto nacional es excelente, sólo que los españoles no lo han captado todavía... Por eso hay que pagar una película que ni siquiera se va a estrenar o que va a tener 200 espectadores. Eso sí, con dinero público, que no es de nadie...

Todos los días aparecen noticias de dopaje entre los atletas, que hay quien sigue hasta sus últimas consecuencias aquello de 'citior, altor, fortior'... Incluso nos cuelan a un (¿una?) hermafrodita sudafricana en una prueba femenina, y cuando alguien, en concreto una atleta española, intenta denunciarlo saltan a su yugular los buenistas de turno, llamándola racista... Tampoco he visto a nadie que le haya pedido perdón a esta mujer...

Se nos miente cada día; a conveniencia del mentiroso se van cambiando las mentiras, y donde ayer se dijo 'digo, hoy se dice 'Diego'. Y no pasa nada. El aborregado personal sigue adelante con sus vidas, mientras tengan pan y circo, y, si por un casual, les preguntas sobre lo que pasa, te repiten tan convencidos la mentira que oyeron ayer, que se les quedó en el cerebro como la musiquilla pegadiza de un anuncio de dentífrico...