jueves, diciembre 03, 2009

Dolce far niente...


Dicen los políticos que están 'al servicio del pueblo', y se quedan tan anchos. Claro que, si partimos de la premisa de que el político es mentiroso por naturaleza, nos podemos hacer a la idea de que cuando dicen 'el pueblo' en realidad hablan de 'el partido'. No hay que hacer más que echar un vistazo a su comportamiento y enseguida se descubre su juego.
Ayer estaba yo comentando la desvergüenza de estos políticos que tenemos en España, que viven de nuestro dinero, a los que pagamos sueldos y dietas por poner la cara en un cartel y el culo (con perdón) en un escaño que ni siquiera calientan, justo cuando dieron por la tele el vergonzoso espectáculo del señor Rajoy dejando un debate que interesaba a todos los españoles para irse a reunir con los empresarios. Que me parece bien que se reuna con quien le dé la real gana, pero yo no le pago su sueldo para que se vaya a comer con nadie, sino para que defienda los intereses de los ciudadanos. Mis intereses, en una palabra, que para eso voto en las elecciones y les permito que vivan a costa de lo que gano, sin declarar a Hacienda por sus elevados y, casi siempre, inmerecidos, sueldos.
Se me acumula la mala leche, lo sé, pero es que el día anterior ya había visto a la Soraya SS dejando de preguntar sobre el rescate del Alakrana, que no sólo me interesa, sino al que he contribuido económicamente, por un extraño y retorcido sentido de la obligación. Cosa que aprovechó el socialista Alonso para salir a darle un revolcón metafórico al PP en pleno. Y ¿es que esperan otra cosa que no sea un mordisco los que acarician a animales rabiosos?

La obligación de la oposición no es otra que sacudir al Gobierno de turno, hacer que no se encuentre cómodo nunca, que tenga que saltar mil y un obstáculos para llevar a cabo sus planes, discutirle todo, no dejar que se quede sin respuesta ninguna acción ni ninguna omisión.

Pero, en España, la oposición se ha conformado con esperar que otros les hagan su trabajo. Hoy, el PP es, más que nunca, el Partido P'ayudar...