jueves, enero 07, 2010

Y más calenta-miento...


Mientras Zapatero hace el ridículo más espantoso a todo lo largo y ancho de este mundo, en mi jardín sigue cayendo la nieve. Debe ser que en la República de Bar Galen no nos hemos enterado de que el mundo se calienta, oiga, y eso que en Copenhagen se gastaron unos buenos cuartos en reunirse los calentólogos para hablar del futuro de sus ya engrosadas cuentas y para irse de putas gratis...
Así ha comenzado el año. Los Reyes Magos no me han traído el Terminator que llevo pidiendo desde mi cumpleaños, pero, como tampoco ellos parecen creer en el cambio climático, me han dejado en los zapatos bufandas y guantes... No me quejo, seguramente los más de 54.000 nuevos desempleados de diciembre (según las cifras oficiales, que a saber cuántos habrán sido) lo hayan pasado peor esta Navidad... Una Navidad que nos ha dejado estampas como la cabalgata del día de Reyes, que no sé yo si no han aprovechado la sección de oportunidades de El Corte Inglés para hacer un saldo de multiculturalidad de la leche. De todo menos un Belén, oiga, qué cosas, parece ser que en Navidad no se celebra el nacimiento de Cristo sino cualquier otra giliprogrez que se le ocurra a Gallardón...
En fín para qué seguir, si vamos a tener un largo semestre de conjunción planetario-estratosférica-obamazapateril para seguir bajando a las profundidades ignotas de la incapacidad de este Gobierno que nos desgobierna...
Espero y deseo que hayáis pasado unas Navidades estupendas, que, a pesar del agujero negro que se atisba en el horizonte, todo a vuestro alrededor sea mejor que el año que dejamos atrás. La esperanza, dicen, es lo último que se pierde...
Voy a estar bastante más ausente de ahora en adelante, pero intentaré no perder el contacto...