martes, julio 26, 2011

Antes muerta...


...que perderme una entrada... (Aunque el símil no es muy adecuado, después de lo de Amy Winehouse, pobrecilla, que en paz descanse, ya convertida en mito...) Digo esto porque estoy aquí pegada al portátil de mi hermano, prácticamente recién llegada de mis minivacaciones, simplemente para ponerme en contacto con la blogosfera, a la que estoy más enganchada que a la Coca-cola, y para adelantar las cosas que he hecho y que he visto. Vaya por delante que, de playa, rien de rien. Al llegar a la costa, el termómetro exterior del coche comenzó a bajar como si, en vez de a Guincho nos acercásemos a las playas de Gongeland, y, al detenernos, marcaba 19ºC, con viento del Norte. Sólo mi sobrina, con esa fuerza de voluntad que se tiene a los cuatro años, se lanzó a las olas, que la devolvieron inmediatamente a la playa convertida en un carámbano humano. No me quedó más remedio que limitarme a sentarme en la arena, envuelta en una toalla, y disfrutar del yodo sobre la piel... Antes de esto, el sábado, estuve en Óbidos, como ya anuncié, precioso pueblo con el aliciente añadido de una feria medieval (algo cutrecilla, la verdad), del cual subiré unas fotillos mañana mismo desde mi pc de sobremesa. El regreso, al sol de Extremadura que me ha hecho recuperar el calor, con la parada algo inesperada en Trujillo para almorzar, se me ha antojado más largo y más cansado que otras veces, será por el poco dormir y el mucho andar de acá para alla, o quizás porque empiezo a sentir el peso de los años en los huesos y el corazón...