miércoles, julio 13, 2011

El noble arte de la cetrería


Me van a llover los palos por todos lados, pero especialmente por parte de las almas cándidas que, en busca de un artículo sobre el halcón peregrino o el águila real, se asomen por este humilde blog, pero no he podido evitar pensar en esa imagen, la del ave majestuosa que surca los cielos en busca de presas, mientras, en tierra, la gallinácea de turno, léase faisán, se esconde temerosa entre los matorrales...
(Si, ya sé, se me ha ido un poco la pinza y me ha salido un párrafo en el que sólo me falta mentar al nunca suficientemente llorado Félix Rodríguez de la Fuente...)

Para aquellos que hayan estado visitando Babia durante estas últimas horas, decirles que (otra vez) ha sido procesada la cúpula policial al mando de Rubalcaba, pero en esta ocasión no había cal viva de por medio, sino un chivatazo a ETA. En el bar Faisán, claro. (Para aquellos que no sepan de qué va la cosa, que haberlos haylos, pinchar aquí). Si, ya sé que suena raro: los mismos tíos, que unas veces torturan y matan a los etarras y otras les llaman para que se libren...
Se podría suponer, y me imagino que las reglas de la Lógica lo confirman, que, siendo Rubalcaba el jefe del tinglado, estaría también en el banquillo. Pues debieron suspenderla, como me pasaba a mí en el Bachillerato, porque no sólo no ha sido acusado el candidato tricéfalo, no: pásmese la audiencia: tampoco lo ha sido el actual Ministro de Interior, Antonio Camacho, cuyo número de móvil estaba en el registro de llamadas investigadas por el soplo... Curiosamente, y aunque en aquel momento era el Secretario de Estado de Seguridad, el juez ha obviado su nombre en el auto de procesamiento.
Mientras nuestro pobre faisán levanta la cabecita, desde los medios afines al desGobierno se procura mantener todo esto lo más lejos posible del personal... Lo mismo nos abren los telediarios con los trajes de Camps, (al que yo no disculpo ni un botón), como nos cantan una milonga sobre la negociación con ETA.
Esto, poquito a poco, se va convirtiendo en un nuevo GAL, sólo que aquí (todavía) no se ha pillado a nadie metiendo la mano en la caja... ¿La defensa de los defensores de lo indefendible? Dos estrategias: la del ventilador, (o el "y tú más", que viene a ser lo mismo), y la que Homer Simpson quiso enseñar a su hijo cuando creía que palmaba: "No fui yo, no podéis probarlo, estaba cuando llegué"... (Dedicado a No a Todo ;))
A mí me gustaría que, por una vez, el faisán se comiera a la rapaz...