lunes, septiembre 19, 2011

Algunas aclaraciones.

Me voy unos días,  pero os dejo tarea: me he pasado todo el domingo programando entradas para que tengáis cosas que ver y que leer... 
Este blog, que antes era un blog serio, ha cambiado como ha cambiado mi estado de ánimo ante el Otoño inminente. No sólo ha sido un cambio estético, también he renovado los contenidos... Necesito dejar de lado, no sólo por unos días, o unos meses, sino para siempre, las cosas que antes me importaban tanto y que ahora sé que no son tan importantes. Había dejado de mirar en perspectiva, en la perspectiva que tenía el día que encabecé mi blog con una frase de Tolkien que luego borré, porque había perdido de vista su significado; porque me ocupaba demasiado de entregarme a causas que, tarde o temprano, te decepcionan. Quizás porque, como Francisco de Borja, ahora necesito servir a un Señor que no se me pueda morir*...
Además, qué demonios, la gente, (mi gente, los amigos que me visitan), bastante tiene con las (malas) noticias que cada día se reflejan en periódicos y televisiones. Eso sí, advierto, no se vaya a creer el personal que esto va a ser de ahora en adelante jarana y fiesta, y comamos y bebamos que luego moriremos. No. Lo denunciable, (lo que a mí me parece denunciable), también tendrá su espacio. Que para eso se fundó esta República...
Bueno, creo que por ahora esto es todo. Nos vemos a la vuelta.

* No, no me voy a un convento, ¿eh?