lunes, octubre 03, 2011

Hoy no sé que contar de nuevo...





... así que os contaré una vieja leyenda toledana, a propósito del ángel que corona la Puerta de Bisagra, (o Visagra, según se escribía antes), un ángel protector que se yergue con la espada desenvainada. Se dice que una vez quiso pasar la Peste al interior de la ciudad, y el ángel guardián sólo lo consintió ante el mandato de Dios, pero con la condición de que no matase más que a siete de los habitantes de Toledo. La Peste cruzó las puertas y, al marcharse, el ángel la detuvo con gesto indignado y triste: "Miserable, - le dijo, - has faltado a tu palabra, pues has matado a siete mil". La Peste respondió: "No, no he faltado a mi palabra: yo maté a siete, los demás murieron de miedo y aprensión".

(Foto: antigua postal de la casa Hauser y Menet - Madrid).