viernes, octubre 14, 2011

A donde nadie ha llegado antes

Me gustó mucho un comentario de Tannhäuser acerca de mi posible alistamiento en la tripulación de la USS Enterprise, algo que, de ser posible, llevaría a cabo con mucho gusto, (por cierto, ¿alguien sabe dónde está la oficina de reclutamiento más cercana? Gracias). El comentario en sí estaba referido a mis continuas ausencias, completamente justificadas, por una vez. Y es que esta temporada tengo más ganas que nunca de postear...

No lo voy a negar, soy muy fan de la serie Star Trek, de todas sus secuelas, precuelas y demás.  En general, me gusta la ciencia ficción, quizás tanto como me gustan la historia, sobre todo la antigua, o la mitología. Todo aquello que se salga del hoy, del anodino presente, de la realidad que vivo sin vivir en mí... Allá por mi lejana adolescencia, también tuve mi momento ocultista, del que, afortunadamente, no me han quedado secuelas, (excepto, quizás, mi gusto por las películas de zombies y la lectura del Tarot).

Pero me voy otra vez por las ramas, con lo de yo creo, yo pienso, centrémonos y hablemos de lo que importa. O sea, hablemos de Star Trek. Una serie que nació antes que yo y que continúa en el tiempo, con sus millones de fans, (y sus detractores, claro), en la que se nos ofrecía, se nos ofrece, un futuro en el que la Humanidad ha superado la pobreza, las guerras y las enfermedades. Una Humanidad hambrienta de conocimiento, que envía naves espaciales no para conquistar otros planetas, sino para encontrar nuevas razas, (que en la serie casi siempre son amistosas), para ampliar sus horizontes y para llegar, como decía en el encabezamiento de esta entrada y en palabras del propio James T. Kirk, a donde nadie ha llegado antes
Se sucedieron los episodios, las secuelas y las precuelas. Se sucedieron los capitanes, y a mis bienamados Kirk y Spock les relevaron en el puente Jean-Luc Picard y Riker, y luego llegó Archer, que en realidad era el primero,  y ahora hemos vuelto al principio, y, más jóvenes, pero no más guapos, Kirk y Spock han resurgido de sus cenizas en un futuro alternativo que me llenó los ojos de lágrimas en el cine... Y, sin embargo, la idea original sigue siendo la misma: el hombre viajará si hace falta a las estrellas para saciar su hambre de conocimiento, por que está en su naturaleza buscar respuestas a unas preguntas que nunca termina de plantearse...


 Tengo que confesar, después de una entrada tan profunda, que el verdadero motivo para escribirla ha sido colgar esta foto, que me encanta... ¿A que están guapísimos?