miércoles, octubre 05, 2011

Se casa la Duquesa de Alba...

 ... y vayan mis felicitaciones y las de todo el equipo que redacta este blog, por que, por una vez, estamos de acuerdo en algo mis otros yos y yo... La gente, que es muy mala, ha criticado a Doña Cayetana hasta la saciedad por su nuevo enlace, y yo me pregunto qué mal hace la Duquesa a nadie si quiere casarse otra vez, (sí, a su edad, qué pasa...), si lo paga con lo suyo y no tiene que dar cuentas a nadie. Tampoco hay terceros que se hayan visto perjudicados por esta relación, cosa que sí ha ocurrido en los casos de sus hijos casados que, si no me equivoco, están todos divorciados o separados. Que ella tenga 85 años y él 60... bueno, me remito a la Piquer y a una de mis coplas favoritas, cuya letra (y música, si pincháis en el "aquí") os dejo ahí, al final del post...
He oído muchas opiniones sobre este tema y, por fin, esta mañana, alguien en la radio ha dicho lo que yo llevaba pensando desde que comenzó este circo, a saber: porqué ha sido tan traído y tan llevado lo de la Duquesa cuando casi diariamente se nos casan caballeros de edad avanzada y capital respetable con señoritas de corta edad y de muy buen ver y nadie dice nada. Yo tampoco lo critico, en el pecado llevan su penitencia, como la Duquesa y su ya consorte. Dª Cayetana es una mujer inteligente, y me imagino que sabrá lo que hace y hasta qué punto su enamorado lo es. Pero una cosa es pensarlo y otra decirlo en una entrevista en el Hola, claro.
Por cierto, he leído por ahí que el ya Duque consorte ha pasado de levantarse con el alba a acostarse con ella... Que mala es la gente. O tempora, o mores!
(Ah, y se me olvidaba decir que a mí sí me hubiera gustado ir a la boda. Sobre todo, por Cayetano. Cayetano Rivera, se entiende :P)
Actualización: tomo de La Gaceta esta foto. Sin comentarios...

Amante de Abril y mayo (Aquí la versión de Concha Piquer)
Andaba por los cuarenta, 
la rosa de Peñaflor, 
Señora de escudo y renta,
Hermosa y sin un amor. 
Y de pronto un día cambió de peinao, cambió de peinao, 
Y la vio to el pueblo salir al zaguán,
A decirle adioses a un niño tostao, a un niño tostao 
Que partió al galope sobre un alazán.

ESTRIBILLO: 
Amante de abril y mayo, moreno de mi pasión,
Te llevo como a caballo sentao en mi corazón. 
Me están doliendo los centros de tanto quererte a ti 
Me corre venas adentro tu amor de mayo y abril. 
Desde los pies a la boca, que aprendan todas de mi,
¡ay, ay, de mi! a querer como las locas.

Hablaron más de la cuenta 
Las niñas de Peñaflor:
Que si ella tiene cuarenta 
Y que él solo veintidós 
Pero contra el viento de la comidilla, de la comidilla, 
Y a pesar del tango de lo de la edad, 
La vieron casada salir de mantilla, salir de mantilla, 
Con aquel mocito de la catedral.
(Se repite el estribillo)