miércoles, diciembre 21, 2011

El Belén, primeras fotos

Mientras subo algunas de más calidad, os enseño éstas, que ha hecho una amiga, para que os hagáis una idea de como ha quedado el Belén.











domingo, diciembre 18, 2011

¡Felicidades, Lekar!



Todo mi cariño y este regalito en forma de fondos de pantalla con el Brad, que es su actor favorito, para que tenga donde elegir para cambiar cuando le apetezca. Incluyo foto del guapo con su costilla, para la parroquia masculina, e invito a la parroquia femenina a quedarse lo que más les guste.





miércoles, diciembre 14, 2011

Algunas líneas...


La calle, a aquellas horas de la madrugada, estaba vacía. Las muletas apenas podían sostenerla, pero se las apañó para cojear en dirección a una letrero de neón que iluminaba el asfalto mojado con tonos rosas, amarillos y azules. No logró descifrar el nombre del bar, pero tampoco le importaba mientras estuviera abierto y le sirvieran otra copa. Ya había decidido que el vodka con naranja no le apetecía más, y que la siguiente ronda sería de ron. O de tequila. O de cualquier otra cosa, menos ginebra. No soportaba la ginebra, no soportaba el gin tonic, que era la bebida de su madre en las contadas ocasiones en que tomaba alcohol. Meditaba sobre todo ello, encaramada al taburete, cuando un tipo tropezó con las muletas y estuvo a punto de caerse sobre ella, pero logró sujetarse con una mano a la barra en el último momento, con tan mala fortuna que tuvo que soltar su bebida para hacerlo. Mientras el vaso se acomodaba en el regazo de la mujer con la confianza de un perrito faldero, el contenido del mismo, un gin tonic, por supuesto, vino a empaparle el escote, calando hasta la ropa interior. El hombre abrió la boca para disculparse, pero era evidente que no sabía por donde empezar. Torpemente, alcanzó de un servilletero cercano un puñado de servilletas y se las alargó sin decir palabra. Ella rompió a reír y él unió sus risas a las suyas. Así fue como conoció  a Abel [...] 

Hace unos días sorprendí a S. Cid al confesar que estaba escribiendo una novela. Lo que ella no sabe es que llevo muchos años intentando escribir algo medianamente decente, así que tengo tres o cuatro cosas en proyecto, y me temo que no sé si pasarán de ser embriones de algo mejor. Lo último que he comenzado ha sido esto, que no sé en qué parará, pero he ido subiendo alguna cosita, incluído el primer párrafo a mi otro blog. Aprovecho para enseñar un poquito más, ahora que no tengo tiempo para pensar en cosas más serias o más provechosas.


(Foto de Carla Viajasola en Flickr)

martes, diciembre 13, 2011

Anuncio

El próximo sábado, día 17, se inaugurará, por fin, Dios mediante, el Belén que hemos montado en la Parroquia de la localidad madrileña de Torrelaguna. Estáis todos invitados.

Para los que no se puedan acercar, el lunes subiré una serie de fotos del montaje.

lunes, diciembre 12, 2011

¡Felicidades!






Ya que el gato no dejó nada de pastel, espero que Posodo se conforme con esta entrada, escrita a toda prisa, pero, eso sí, con todo mi cariño.

viernes, diciembre 09, 2011

Accidentes

Una entrada rapidita para contar en lo que ocupo mi tiempo, una vez abandonadas mis tareas de canguro: con la Navidad ahí, a la vuelta de la esquina, lo más lógico sería estar terminando con el montaje del Belén de la parroquia, (del que prometo subir fotos en cuanto esté completo), pero ayer, después de dar por buena la ubicación de los distintos elementos, al ir a probar las luces, se produjo un cortocircuito en el cableado. Bonito espectáculo de luz y sonido, sólo desmejorado por el olor a plástico fundido, con chispas varias y un pequeño incendio en la zona de la Anunciación a los pastores, del que no ha habido que lamentar víctimas, pero que nos retrasará un poquito mientras revisamos toda la instalación. 
Mañana, Dios mediante, o a lo más pasado mañana, echaremos el serrín. Esperemos que no haya más accidentes...

martes, diciembre 06, 2011

Rutina

Mi sobrina se ha quedado en casa mientras sus padres asisten a un congreso de Medicina. Además, se han tomado unos días libres para disfrutarlos juntos, (y solos), así que ella ha ocupado el rincón en el que suele estar el ordenador, en mi habitación, con su camita de Ikea, su DVD portátil y sus peluches, muy contenta por dormir en el mismo cuarto que la tita Alawen, (aunque sospecho que hubiera preferido la cama, exactamente el mismo sitio que ocupa el gato, que, dicho sea de paso, la ha estado mirando por encima del hombro casi cada noche, como burlándose de ella por ocupar ese sitio). Así que mis hábitos han cambiado, tanto que casi no me conozco después de cinco días de exclusividad...
Me levanto a la ocho, (o antes, si cierta personilla se despierta y viene a mi cama a tirarme de la nariz). Me pongo la bata inmediatamente y me encierro en el baño, a pesar de las protestas y las súplicas de mi sobrina y el gato al otro lado de la puerta, y me preparo para otro largo, laaaargo día...
Lo peor de la mañana es conseguir que la niña desayune. Por fin, apoyándome en la rivalidad entre ella y el gato, consigo que se coma un mañanito y se beba medio vaso de leche con colacao, pero sólo los días buenos. Mi sobrina parece una rama de sauce, no sé de donde saca tanta energía, por que, una vez consumido su magro desayuno, salta de la silla y ya no para hasta la una y media: juega con sus Barbies, (sólo tiene un Ken y todas están enamoradas de él, así que los líos no faltan), corretea por el jardín, salta con un juego de la Wii, persigue al gato por debajo de las sillas, (mientras yo la persigo a ella para impedir que el animal la arañe o algo peor)... Por fin se sienta a la mesa a comer: sopa de fideos, pasta cocida, un filete a la plancha o un pedazo de pescado, fruta y una chocolatina. Y Nestea. Mucho Nestea. He logrado que deje de beberlo y se pase al agua, e incluso se lo he cambiado por Coca-cola sin cafeína en la merienda. 

Por la tarde, después de dar un paseo, (que he insistido en realizar diariamente), del que siempre vuelve a caballito, acapara la tele y se pega a la pantalla para ver sus películas favoritas, que suelen estar protagonizadas por la omnipresente Barbie. Pero parece que, esta vez, ha tenido a bien cambiar el programa y hemos visto Kung-fú Panda 2 (y la 1 también, que no falte de ná) y la trilogía de Ice Age, (la segunda la ha pasado por lo menos cuatro veces, porque no la había visto. Es por ello que, en nuestra excursión diaria, hemos caminado a los sones de "Qué bueno es comer", añadiendo siempre al final lo de "Si tu especie sigue viva, palmas da...").
Más rato de jugar, hasta que el cansancio del paseito la hace bostezar. Entonces, coge su DVD portátil, se pone el pijama y se mete en la camita a quedarse dormida mientras ve "Barbie, escuela de princesas". No entiendo como puede haber salido tan monárquica. El gato, que la ha seguido, pisándole los talones, se queda frito sobre la colcha, a los pies de la cama.
Una vez que está dormida, me escabullo hasta mi ordenador, que parece mirarme mal. Me siento frente a la pantalla, con mono de internet, y escribo una o dos páginas de mi novela, que suelo borrar o modificar cuando las leo unos días después. También escribo cartas que nunca enviaré. Luego leo un rato a Dan Simmons, y me pierdo en Hyperion. Me acuesto tarde, como es mi costumbre, y tardo en dormirme.