Ya se habrá dado cuenta la parroquia que llevo unos días, qué digo días, semanas quizás, que no soy yo misma. No hay comentarios, no hay guapo del día, no hay entradas largas... No hay política, no hay nada de lo que se podía encontrar hace no tanto tiempo en este blog...
No voy a echar la culpa a la gripe, ni a la depresión, una ya superada y la otra ignorada. Tampoco a la crudeza del invierno, que ya saben los que me conocen que el frío me hace desaparecer hacia dentro, hacia mi propia oscuridad, hasta que brillan los primeros rayos del sol primaveral...
No es por falta de ganas, de verdad: me siento enfrente del ordenador y pienso: "Hoy voy a hablar (mal, como si no), de Mariano...", y entonces pienso en cosas realmente importantes, como lo de un amigo que anda fatal, con el mismo mal que muchos, que no es consuelo para nadie, otra depresión al canto. Y, como no sé muy bien qué decir que no suene a trillado, a cosa ya dicha, no digo nada, pero me da el ataque de empatía y me deprimo un poquito más, para variar...
Y eso que este año, quiero decir este último año, había comenzado muy bien, y seguía muy bien, y casi parecía que iba a poder colgar el último pañuelo a secar y abandonar ese vicio horrible que tengo, (lo de dar de vez en cuando un golpe de Estado a los bombones, digo, no los otros),y volver al vodka con naranja y a la mala vida... Y también había llegado a mi vida gente tan maja y que me gusta tanto... En fin, un empujoncito más, y seguro que en cuanto se aleje el invierno volveré a ser... ¿y que soy yo?
Así que aquí estoy. Ya sé, ya sé: todos tenemos días así... De repente, me gustaría estar en otro lado, quizás al lado del mar, aunque sea un mar plomizo más de peltre que de plomo. Me acuesto y no puedo dormir, y me siento en el borde de la cama y escribo versos que nadie lee. Echo de menos a mi gato y no sé lo que quiero, ni lo que espero. Lo que sé de verdad es lo que me apetece oir ahora...
Bonita canción, ¿verdad? Me quedo repitiendo la última estrofa:
Você com a sua música esqueceu o principal
Que no peito dos desafinados
No fundo do peito bate calado
Que no peito dos desafinados também bate um coração
Que no peito dos desafinados
No fundo do peito bate calado
Que no peito dos desafinados também bate um coração
(Tú con tu música olvidaste lo principal
Que en el pecho de los desafinados
En el fondo del pecho late en silencio
Que en el pecho de los desafinados también late un corazón).
Que en el pecho de los desafinados
En el fondo del pecho late en silencio
Que en el pecho de los desafinados también late un corazón).
7 flechas en el carcaj:
Ánimo chiquilla!!!
Piensa que este invierno -por lo menos aquí, en la sierra de Guadarrama-, está siendo el más caluroso de los últimos 30 años.
Piensa que como sigamos así, sin lluvia, sin nieve, sin borrascas, sin etc, etc..., tendremos el verano más caluroso y sofocante del último siglo. Y entonces, piénsalo, máscalo(r), disfrútalo, tu esperado sueño de una España ecuatoriana, empapada, infernalmente calurosa y agazpachada se hará realidad. Y sobre todo, piensa, querida Alawen, que tienes detrás a muchos amigos que te quieren. Entre ellos, yo.
la verdad es que no hace falta que haga mucha calor, por el camino que vamos, España mañana será ecuatoriana, o bananera.
O sea.
Siempre hay que mirarun paso por delante, para no pisar una bosta de chucho. En éste caso la bosta es tu propia bajada anímica y te aseguro que todos hemos pasado por lo mismo.
Mira un pocopor encima del arbolito del fondo del horizonte y verás cómo la esperanza, que además es verde y se camufla en él, está esperando a ser descubierta.
Un saludazo.
¡Venga, ánimo!
Que todavía nos quedan muchas calles que pasear, conversaciones que mantener, carcajadas que soltar, y sonrisas con que iluminar a los demás.
Un beso.
A ver, a ver, a ver, a ver... ¡Calma, serenidad y mente fría!
Veamos... Primero: hombros atrás, arriba el mentón y mirada al frente. Ahora, una sonrisa...
Que sí, que sí, sonríe. Está científicamente demostrado: si una sonríe, no puede estar triste. Son cosas incompatibles. Prueba.
A ver..., espero (pero prueba: sonríe). ¿Mejor? No digas que no. Si lo dices, es que sólo has fruncido los labios un pelín: ¡SONRÍE!
Más...
Más...
Más, más, más...
¿Qué tal ahora?
Si para contestarme vas a tener que dejar de sonreír, mejor antes de hacerlo vete a por unas pinzas de la ropa y te las colocas en los carrillos, así no ponemos la terapia en riesgo.
Bien, una vez la cuestión física está solventada, vamos al segundo punto: necesitas un plan.
Y mañana mismo te pones a diseñarlo. Primero, por la mañana, te vas a dar un largo paseo (deja que te dé el sol en la cara -ponte gafas de sol y así no tienes que fruncir el ceño, que aunque tienes el cutis bien, las arrugas siempre andan al acecho, ¡las malditas!) y reflexionas respecto a esos puntos que oscurecen tu vida. Luego, vuelves a casa, coges un papel y anotas lo que has pensado, los porqués, las soluciones, los pros, los contras, las posibilidades...
Cuando lo tengas, avisa y continuamos con los pasos.
Hay que centrar la vida, hay que buscarle un sentido y después tranquilizarse, que estamos aquí por alguna razón y algún día llegará la explicación.
Ya sabes..., hay unas Manos que saben muy bien lo que hacen.
Confianza, esfuerzo personal y...
¡Sonrisa!
:-))))))))))))))))))
Queridos todos, gracias, muchas gracias por vuestros comentarios, y por los ánimos, hoy estaba un poco así pero ya se me había pasado el bajón con el segundo comentario de Bate... ¡Todavía me estoy riendo!
Mañana nos echamos unas risas a costa de Bond, James Bond...
Abrazos a discreción.
¿Bossa nova contra la "depre"...? ¡Hum...! No sé, no sé... Como "terapia de choque" puedes recurrir a "Kramer contra Kramer" que, según he leído era una de las favoritas de los psicólogos para hacer estudios de empatía y depresión... ;-) Aunque no hace mucho comentaban en la radio que, en la lista de películas lacrimógenas (algunos se dedican a cada estudio que..., ¡vaya, vaya!) ganaba "Campeón"...
Ahora en serio, un besazo grande lleno de cariño... ¡A plantar cara al "tiempo de llorar"! En palabras de la gran maestra del espíritu, "nada te turbe..."
Un fuerte abrazo.
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