jueves, mayo 24, 2012

Españoles por el mundo

Antes de comenzar el relato pormenorizado de mi viaje a Tierra Santa os quería hablar de algunas figuras que me fuí encontrando por el camino, figuras históricas todas ellas, con el común denominador de ser compatriotas míos, españoles, aunque tan dispares. Me llamó mucho la atención esa proximidad de España a los Santos Lugares, tanto por razones históricas como económicas e incluso solidarias
Mi primer encuentro tuvo lugar nada más llegar e instalarme en Tiberíades: por la ventana del rellano donde estaba el ascensor, en el hotel, se podía ver claramente la estructura de la foto de más abajo, esto es, la cúpula del Ramban, bajo la cual descansa nuestro paisano Maimónides, el eminente médico, rabino y filósofo cordobés.

El lugar en el que se encuentra su tumba (foto más abajo), es ahora una sinagoga. Os preguntaréis, quizás, porqué el túmulo está dividido por un panel. La razón es que como hombres y mujeres rezan por separado hay una vista del sarcófago para cada lado. En este caso, y dado que la foto la tomó mi hermano, es por el lado masculino...



Pero Maimónides es prácticamente un contemporaneo nuestro si lo comparamos con otra figura que aparecía una y otra vez en nuestra ruta, y es que, realmente, estábamos siguiendo sus pasos: la peregrina Egeria (o Etheria), gallega ella, que visitó Tierra Santa entre los años 381 a 384, y dejó un extraordinario libro de viajes, Itinerarium ad Loca Sancta, que ha servido a los investigadores a lo largo de los siglos para situar tal o cual Lugar Santo cuya localización se había perdido, cosa muy frecuente debido a la acción, sobre todo, de las continuas invasiones árabes que parecían tener como único propósito no dejar recuerdo alguno del paso de Nuestro Señor Jesucristo por la Tierra.
Cuando oí hablar de Egregia por primera vez me vino a la memoria aquella memorable frase de Reg, el líder del Frente Popular de Judea, en La vida de Brian: "Bueno, pero aparte del alcantarillado, la sanidad, la enseñanza, el vino, el orden público, la irrigación, las carreteras y los baños públicos, ¿qué han hecho los romanos por nosotros?" Pues la Pax Romana, gracias a la cual una ciudadana del Imperio se pudo cruzar medio mundo sin problemas en el siglo IV. 

Estos dos españoles no son más que ejemplos individuales de la presencia de nuestra Patria en Tierra Santa. Tenemos también, por ejemplo, en Ain Karen, la Iglesia de San Juan Bautista, (foto más abajo), reconstruída en 1675 sobre los restos de la anterior (de época de los cruzados) con materiales traídos de España, (los azulejos del interior son auténticos manises, los cuadros son todos de autores españoles), o el Hospital infantil en Belén, financiado por Cáritas española, son sólo dos muestras más de la cercanía entre aquella bendita tierra y la nuestra. Deo gratias.