martes, mayo 29, 2012

Primado de Pedro. Día 1.

"Aquí Jesús confió la primacía del amor a Pedro"
Por primera vez me enfrento a la palabra que marca la diferencia entre esta peregrinación y un viaje de turismo a Tierra Santa: "Hic". Aquí. Ya nunca más escucharé el Evangelio en Misa como hasta ahora, porque ahora, cada vez que el sacerdote o el diácono lean las palabras Cafarnaún, Jericó, Belén, Nazaret o Jerusalén las imágenes de esos sitios, esos "aquí" darán un nuevo sentido a la lectura... Y mi primer "aquí" es éste, el Primado de Pedro.

Iglesia del Primado de Pedro

En la orilla del Lago, el Señor espera a Sus discípulos con el almuerzo preparado: panes y peces asados. Tras la comida, pregunta tres veces a Simón "¿me amas?", y se produce la triple confesión de Pedro, que se entristece pensando, quizás, en aquella otra vez que negó tres veces. Y Cristo le confía la jefatura de la Iglesia naciente. 
Dentro de la capilla se encuentra la llamada Mensa Christi, la piedra sobre la que, según la tradición, Jesús preparó aquel almuerzo.


En el exterior, los escalones desgastados son, nos dice la peregrina Egeria, los mismos por los que anduvo el Señor. Hoy, debido a que el nivel del Lago ha descendido, están alejados de la orilla, pero en el siglo IV todavía llegaban hasta el agua.

El lugar está rodeado de unos bellos jardines en los que se reparten los altares para que los grupos de peregrinos puedan celebrar la Eucaristía sin molestarse unos a otros. Tenemos la inmensa suerte de que nos toque, precisamente, el que mira al Mar de Galilea, a la playa, y fotografío la inscripción de la piedra antes de participar con una lectura en la celebración.