domingo, junio 03, 2012

Cafarnaún. Día 1

Escrito en la piedra: "He withdrew to Galilee. He left Nazareth and made his home in Capernaum by the sea, in the territory of Zebulun and Naphtali". (Se retiró a Galilea. Y dejando Nazaret, se estableció en Cafarnaún, a orillas del lago, en los confines de Zabulón y Neftalí) Mateo, 4:12-13.
Tras la visita al Primado de Pedro, deberíamos haber recalado en Tabgha, que está al lado (literalmente: unos 400 metros), pero, por motivos de agenda, (una forma elegante de decir que desconozco los motivos), fuimos primero a Cafarnaún. 
Entrada al complejo arqueológico

Cafarnaún, la ciudad de Jesús, (ya que en ella desarrolló Nuestro Señor la mayor parte de Su vida pública), resultó ser un conjunto arqueológico muy interesante, cuyo punto culminante es la Ínsula Sacra, en la que se encuentran los restos de la casa de San Pedro, de la que nuestra ya conocida Egeria, en su visita en el año 383, nos cuenta: "En Cafarnaúm, la casa del Príncipe de los Apóstoles ha sido transformada en una iglesia; las paredes originales, sin embargo, están hoy como entonces fueron". Aquella primitiva iglesia, (una domus-ecclesia en la más pura tradición judeo-cristiana), se transforma en el siglo V y adquiere una planta octogonal, de tipo bizantino. Actualmente, un edificio digamos... hummm... curioso, se levanta encima de los restos.

Los restos de la casa de San Pedro
A la izquierda, los restos del mosaico de la iglesia bizantina, que fueron levantados por el P. Corbo para descubrir la primitiva basílica paleocristiana


Destruída por el terremoto del 746 y abandonada tras la invasión omeya, Cafarnaún permaneció en el olvido hasta 1983, año en el que comienzan las primeras excavaciones. Gracias a la acción de la Custodia de Tierra Santa, el área fue adquirida a los beduínos en 1894, y los franciscanos crearon un pequeño oasis para atender a los peregrinos. Las excavaciones continuaron, siendo las más productivas las del P. Corbo, ofm, que sacaron a la luz la casa de San Pedro y el barrio que la rodea.
El otro punto de interés es la Sinagoga, de la que ya habéis visto una foto aquí. Los restos reconstruídos nos muestran un hermoso edificio casi totalmente de piedra blanca, bajo el que se encuentra el piso de la sinagoga anterior.



En Cafarnaún tienen lugar algunos de los más conocidos milagros del Señor: la curación del paralítico, de los dos ciegos, la resurrección de la hija de Jairo, la expulsión de un demonio que poseía a un hombre y al que Jesús ordenó que guardara silencio cuando dijo que Él era "el Santo de Dios"; las curaciónes del criado del centurión, del hijo de un oficial del rey, (a distancia, porque tanto el Señor como el padre del enfermo estaban en Caná), y la de la suegra de San Pedro. En las cúpulas de la graciosa iglesita ortodoxa que se vislumbra a lo lejos hay cruces doradas, que, según el guía, son siete en honor de estos siete milagros...