sábado, julio 07, 2012

Las Edades del Hombre: Monacatus


Monacatus es la última entrega de Las Edades del Hombre, que se está desarrollando en Oña (Burgos), y allá que fuimos, anteayer, a ver la exposición, en un jueves particularmente desapacible, climatológicamente hablando, porque el viaje fue un placer, en (casi) todos los sentidos... Pero no os aburriré con las cosas negativas, y os contaré sobre lo que vimos y los lugares que visitamos...

Así estaba el cielo cuando cruzábamos los campos burgaleses rumbo a Oña
La Villa de Oña, donde está enclavado el Monasterio del Salvador, en el que se exhibe la muestra, es una preciosidad, con calles empinadas y hermosas plazas, que merece por sí sola la visita. 
No sé cómo pudo confundirse el conductor del bus...






Bien, pues ya instalados dentro del Monasterio, pudimos ver las piezas de la exposición, acompañados de un guía, (el mismo que nos acompañó en año pasado en Medina de Rioseco, en la edición Passio), que eran menos que en años anteriores. De todas formas, siempre hay alguna pieza que consigue impactar o, por lo menos, quedar en la memoria, (o se puede comprar el catálogo por 40€ si uno no se fía de sus capacidades). El hilo conductor de la muestra es la vida monacal, de ahí su título, y aquello del Ora et Labora que es un resumen de la vida en un monasterio...
El único lugar en el que, lógicamente, se podían tomar fotos era el espléndido claustro, y aquí van unas cuantas ya con sol, que se agradeció bastante tras la visita por esos fríos y húmedos pasillos... Pobres, pobres monjes, que vida más dura...




A la vuelta pasamos por la Cartuja de Miraflores, donde nos dejaron echar todas las fotos que quisimos, (sin flash, of course, pero qué majos los cartujos), y yo saqué dos de San Bruno bastante buenas. De todas formas, no se va a quejar, es lo que tiene el voto de silencio... :-D



También nos detuvimos en Lerma, para ver una pequeña exposición sobre el Duque de ídem, de la que hablaré otro día y de la que subiré fotos. Hasta entonces, espero que este pequeño recorrido os haya abierto el apetito por las cosas bellas...