miércoles, mayo 30, 2012

Hoy celebramos a...

 

 

...San Fernando III, Rey de Castilla y Aragón (España). Fiesta: 30 de mayo. 1198-1252. Patrón de España junto a Santiago. 

 

Guerrero, poeta y músico, compositor de cantigas al Señor. Se destacó por su integridad, piedad, valentía y pureza. 
Nació en el reino de León, probablemente cerca de Valparaíso (Zamora) y murió en Sevilla el 30 de Mayo de 1252. Hijo de Alfonso IX de León y de Berenguela, reina de Castilla, unió definitivamente las coronas de ambos reinos. 
Consideraba que el reino verdadero al que todo ha de someterse es el Reino de Dios. Se consideraba siervo de la Virgen María. Por 27 años luchó para reconquistar la península de los moros. Liberó Córdoba (1236), Murcia, Jaen, Cadiz y, finalmente, Sevilla (1249), donde murió. Procuraba no agravar los tributos, a pesar de las exigencias de la guerra. Cuidaba tan bien de sus súbditos que se hizo famoso su dicho: "Más temo las maldiciones de una viejecita pobre de mi reino que a todos los moros del África". Reconocido por su sabiduría. Fundó la famosa universidad de Salamanca y edificó la catedral de Burgos. Viudo. Con su segunda esposa fue padre de Eleanor, esposa de Eduardo I de Inglaterra. 
Al saber que estaba cercana la muerte abandonó su lecho y se postro en tierra sobre cenizas, recibió los últimos sacramentos. Llamó a la reina y a sus hijos para despedirse de ellos y darles sabios consejos. Volviéndose a los que se hallaban presentes, les pidió que lo perdonasen por alguna involuntaria ofensa. Y, alzando hacia el cielo la vela encendida que sostenía en las manos, la reverenció como símbolo del Espíritu Santo. Pidió luego a los clérigos que cantasen el Te Deum, y así murió, el 30 de mayo de 1252. Había reinado treinta y cinco años en Castilla y veinte en León, siendo afortunado en la guerra, moderado en la paz, piadoso con Dios y liberal con los hombres, como afirman las crónicas de él. 
Su nombre significa "bravo en la paz". Lo sucedió en el trono su hijo mayor, Alfonso X, conocido como Alfonso el Sabio. 
Canonizado el 4 de febrero de 1671 por el Papa Clemente X. Considerado por Menéndez y Pelayo como el mas grande de los reyes de Castilla. Es patrono de varias instituciones españolas y protector de cautivos, desvalidos y gobernantes. San Fernando es el Santo Patrón del Arma de Ingenieros desde el 2 de mayo de 1805, y de la ciudad de Sevilla.
Reyes como éste me harían replantearme lo de ser republicana.

Felicidades a todos los Fernandos, en especial a uno a quien le debía una felicitación, (ahora, estropea el efecto misterioso dejando un comentario para agradecer el detalle...) 

Por cierto, que hoy es uno de los pocos días en los que las fuentes de La Granja, en Segovia, se ponen en funcionamiento a la vez. (Los demás días son el 25 de julio (Santiago Apóstol), y el 25 de agosto (San Luis)).

martes, mayo 29, 2012

Primado de Pedro. Día 1.

"Aquí Jesús confió la primacía del amor a Pedro"
Por primera vez me enfrento a la palabra que marca la diferencia entre esta peregrinación y un viaje de turismo a Tierra Santa: "Hic". Aquí. Ya nunca más escucharé el Evangelio en Misa como hasta ahora, porque ahora, cada vez que el sacerdote o el diácono lean las palabras Cafarnaún, Jericó, Belén, Nazaret o Jerusalén las imágenes de esos sitios, esos "aquí" darán un nuevo sentido a la lectura... Y mi primer "aquí" es éste, el Primado de Pedro.

Iglesia del Primado de Pedro

En la orilla del Lago, el Señor espera a Sus discípulos con el almuerzo preparado: panes y peces asados. Tras la comida, pregunta tres veces a Simón "¿me amas?", y se produce la triple confesión de Pedro, que se entristece pensando, quizás, en aquella otra vez que negó tres veces. Y Cristo le confía la jefatura de la Iglesia naciente. 
Dentro de la capilla se encuentra la llamada Mensa Christi, la piedra sobre la que, según la tradición, Jesús preparó aquel almuerzo.


En el exterior, los escalones desgastados son, nos dice la peregrina Egeria, los mismos por los que anduvo el Señor. Hoy, debido a que el nivel del Lago ha descendido, están alejados de la orilla, pero en el siglo IV todavía llegaban hasta el agua.

El lugar está rodeado de unos bellos jardines en los que se reparten los altares para que los grupos de peregrinos puedan celebrar la Eucaristía sin molestarse unos a otros. Tenemos la inmensa suerte de que nos toque, precisamente, el que mira al Mar de Galilea, a la playa, y fotografío la inscripción de la piedra antes de participar con una lectura en la celebración.



sábado, mayo 26, 2012

El talento de Mr. Dornan

Hace ya una eternidad que no pongo en el bló un guapo día, pero viendo la serie "Érase una vez", se me ocurrió que, ya que prefiero los cazadores a los príncipes, podía subir al que dejó vivir a Blancanieves, que no sé si sería el mismo que salvó a Caperucita, (de ser así, me apunto a un rescate en el bosque, pero ya). Y la culpa la tiene este chaval tan requetemono, imagen de varias marcas, Jamie Dornan, que a todos sus evidentes atractivos añade el de ser irlandés, de Irlanda del Norte por más señas. Aquí unas muestras de su talento...

De Sheriff Graham en Érase una vez

De El Cazador en Érase una vez



jueves, mayo 24, 2012

Españoles por el mundo

Antes de comenzar el relato pormenorizado de mi viaje a Tierra Santa os quería hablar de algunas figuras que me fuí encontrando por el camino, figuras históricas todas ellas, con el común denominador de ser compatriotas míos, españoles, aunque tan dispares. Me llamó mucho la atención esa proximidad de España a los Santos Lugares, tanto por razones históricas como económicas e incluso solidarias
Mi primer encuentro tuvo lugar nada más llegar e instalarme en Tiberíades: por la ventana del rellano donde estaba el ascensor, en el hotel, se podía ver claramente la estructura de la foto de más abajo, esto es, la cúpula del Ramban, bajo la cual descansa nuestro paisano Maimónides, el eminente médico, rabino y filósofo cordobés.

El lugar en el que se encuentra su tumba (foto más abajo), es ahora una sinagoga. Os preguntaréis, quizás, porqué el túmulo está dividido por un panel. La razón es que como hombres y mujeres rezan por separado hay una vista del sarcófago para cada lado. En este caso, y dado que la foto la tomó mi hermano, es por el lado masculino...



Pero Maimónides es prácticamente un contemporaneo nuestro si lo comparamos con otra figura que aparecía una y otra vez en nuestra ruta, y es que, realmente, estábamos siguiendo sus pasos: la peregrina Egeria (o Etheria), gallega ella, que visitó Tierra Santa entre los años 381 a 384, y dejó un extraordinario libro de viajes, Itinerarium ad Loca Sancta, que ha servido a los investigadores a lo largo de los siglos para situar tal o cual Lugar Santo cuya localización se había perdido, cosa muy frecuente debido a la acción, sobre todo, de las continuas invasiones árabes que parecían tener como único propósito no dejar recuerdo alguno del paso de Nuestro Señor Jesucristo por la Tierra.
Cuando oí hablar de Egregia por primera vez me vino a la memoria aquella memorable frase de Reg, el líder del Frente Popular de Judea, en La vida de Brian: "Bueno, pero aparte del alcantarillado, la sanidad, la enseñanza, el vino, el orden público, la irrigación, las carreteras y los baños públicos, ¿qué han hecho los romanos por nosotros?" Pues la Pax Romana, gracias a la cual una ciudadana del Imperio se pudo cruzar medio mundo sin problemas en el siglo IV. 

Estos dos españoles no son más que ejemplos individuales de la presencia de nuestra Patria en Tierra Santa. Tenemos también, por ejemplo, en Ain Karen, la Iglesia de San Juan Bautista, (foto más abajo), reconstruída en 1675 sobre los restos de la anterior (de época de los cruzados) con materiales traídos de España, (los azulejos del interior son auténticos manises, los cuadros son todos de autores españoles), o el Hospital infantil en Belén, financiado por Cáritas española, son sólo dos muestras más de la cercanía entre aquella bendita tierra y la nuestra. Deo gratias.




Así me he quedado después de la bronca gorda de Tannhaüser...Y todo por 22 días de sin subir una entrada desde que volví del viaje...


miércoles, mayo 23, 2012

Un resumen, algunas fotos

 Ya lo sé: el mapa es un asco. Y un asco doble, porque los colorines son absolutamente horrorosos, pero me sirve para mi propósito, que es explicaros, en pocas palabras, el recorrido por Tierra Santa que he tenido el privilegio de vivir en la semana del 24 de abril al 1 de mayo pasados, aunque sobran algunos sitios, porque no he tenido ni tiempo ni ganas de andar jugando con el Photoshop. Pero vamos por partes...
El día 24 de abril volé con la linea aérea israelí EL AL de Madrid a Tel Aviv, desde donde nos trasladaron en autobús al primer destino, Tiberíades, en la orilla del Mar de Galilea. Al día siguiente visitamos la Iglesia del Primado de San Pedro, o Mensa Christi (S. Juan, cap.21), Cafarnaum, (donde fué tomada la foto de más abajo, en la que Carmina y yo posamos en los restos de la Sinagoga), (yo soy la del gorro azul, por cierto), Tabga (el lugar de la multiplicación de los panes y los peces), y paseamos en barca por el lago antes de irnos a comer el plato típico, el pez de San Pedro. Por la tarde renovamos las promesas del bautismo en el Jordán, y visitamos el Monte de las Bienaventuranzas.

 Al día siguiente, y saliendo también de Tiberíades, fuimos hasta el Monte Tabor, el lugar de la Transfiguración del Señor; luego visitamos Caná de Galilea, donde pudimos ver una boda in situ, y los casados del grupo renovaron las promesas del matrimonio. El siguiente destino fue Nazaret, donde almorzamos, y después tuvimos la oportunidad de celebrar la Eucaristía en el lugar de la Anunciación. Muy interesantes restos arqueológicos, por cierto. Al volver a Tiberíades nos fuimos de parranda, porque en Israel estaban de fiesta, era el 64 aniversario de la creación de su Estado, y nos dimos una vuelta por el puerto, donde hubo un bonito espectáculo de luz y sonido sobre el agua del lago.
El día 27 abandonamos Tiberíades para dirigirnos a Jerusalén. Para ello seguimos la ruta del Jordán, que nos llevó hasta Jericó, a Qumrán, y de allí al Mar Muerto. Antes de que preguntéis, sí, me bañé, y es una sensación no sé si indescriptible, pero sí bastante rara, eso de flotar sin proponértelo... Después de sacarnos (casi) todo el barro, llegamos a Betania, a la casa de aquellos amigos de Jesús: Lázaro y sus hermanas Marta y María, donde el simpático camellero de la foto nos dejó inmortalizarle junto con el animalito...

 Una vez en Jerusalén, aprovechamos la primera noche para hacer turismo nocturno, y fue un acierto, porque no he visto un contraste mayor, cuando volvimos a visitarla de día. Pero eso ya lo contaré, Dios mediante, en próximas entregas. Por lo pronto, al día siguiente, 28 de abril, visitamos el Monte de los Olivos, empezando por la Iglesia del Padrenuestro y el santuario de Dominus Flevit, para pasar luego por Getsemaní, donde tuvimos nuestro primer encuentro con el Huerto de los Olivos, (la foto de más abajo es del que plantó Pablo VI hace un montón de años y es un arbolín de nada al lado de los otros...), pero sin entrar en la Iglesia de las Naciones, sino que nos acercamos a la Gruta del Prendimiento y al Sepulcro de la Virgen para terminar la visita en la capilla, ahora mezquita, de la Ascensión. Nos fuimos a comer al Convento Franciscano de Casa Nova, y después llegó el que, para mí, ha sido el momento más emocionante del viaje: el viacrucis por la Via Dolorosa, coronado con la visita al Santo Sepulcro...
El día 29 dedicamos la mañana a visitar Belén y el Campo de los pastores, y comimos en un sitio típico palestino, cosas muy sabrosas y picantes, y luego nos fuimos a Ain Karem, patria chica de San Juan Bautísta, donde visitamos los dos estupendos santuarios que allí se encuentran. Por la noche, ya en Jerusalén, tuvimos la inmensa suerte de poder celebrar una Hora Santa en el mismísimo Huerto de los Olivos, en la Iglesia de las Naciones, otro de los momentos más fuertes de la peregrinación. Aquí os dejo una foto mía, a punto de besar la Piedra de la Agonía...

El día 30 visitamos la Ciudad Vieja, el Cenáculo y San Pedro en Gallicanto, el lugar en el que el santo negó a Cristo por tres veces, y por la tarde nos dedicamos a las compras, ya que nos la dieron libre. Así que recorrimos otra vez la ciudad, buscando aquellos lugares que nos habían impresionado o que no habíamos visto todavía.
El día 1, antes de tomar el camino hacia Tel Aviv, nuestro guía nos guardaba una sorpresa, y era la visita a la Explanada de las Mezquitas. Por el camino hacia el aeropuerto pasamos por Emaús y luego tuvimos un encuentro de lo más raro... Elvis vive, creo... Pero ya os contaré más cosas, basta por hoy.