miércoles, febrero 20, 2013

Goyas


Lo peor de la "gala" de los Goya no ha sido la estulticia de Eva Hache, que tiene la gracia donde otros tienen la parte baja de la espalda, ni la hipocresía de la Verdú, ni la reivindicativa manifestación de amor filial de Candela Peña. No. Lo peor ha sido que semejante engendro lo hemos pagado entre todos, y que todos estos cantamañanas viven de nuestros impuestos, porque a nadie se le ha ocurrido todavía eliminar las subvenciones de las que se alimentan estos parásitos, a los que pagamos las películas dos veces, si es que tenemos ganas de perder un par de horas de nuestra vida entrando en un cine a ver uno de los muchos bodrios que les financiamos. Y, por cierto: ¿cuando vamos a ver en las calles manifestaciones para que se elimine el copago titiritero?