martes, junio 11, 2013

Estrés postraumático



Queridos todos, llevo unos cuantos días, desde el viernes que terminé los exámenes, con fatiga de combate. No he parado desde entonces, porque ese mismo día llegó mi sobrina con sus seis años llenos de vitalidad y muchas ganas de pasarlo bien y he estado ocupada en tareas de tía, como jugar, hornear galletas, ver películas de dibujos, pasear, y dormir poco porque los niños que están de vacaciones se levantan antes que cuando tienen que ir a la escuela.
Con mi sobrina lo he pasado muy bien, no nos hemos peleado ni nada, una de las dos se ha vuelto más obediente y menos respondona, y además hacía ya tiempo que no nos veíamos y teníamos ganas de estar juntas. Para qué mentir: se ha portado muy bien.
Pero todas estas actividades han pasado factura, y desde ayer estoy en electroplano, con muchas ganas de dejarme caer en la cama y dormir. Espero, (espero pero no confío), que no sea una (otra o la de siempre) depresión... Así, me lo voy a tomar con tranquilidad. Tengo todo el verano por delante para contar cosas y hacer cosas. Los exámenes han ido bien, estoy contenta, aunque aún no hay notas. Tengo libros que devolver y libros que enviar, y gente a la que quiero ver y con la que quiero tomar algo y hablar... Tengo páginas que escribir y ganas de que llegue ya de una buena vez el verano y pueda bañarme en la piscina y mirar las estrellas sobre el agua...
No debe ser depresión, porque tengo ganas de vivir... y de que me lata muy fuerte el corazón...
Hasta mañana.