jueves, noviembre 21, 2013

Virus... rosa


Estoy incubando algo. Lo sé, noto como el octavo pasajero recorre mi cuerpo, dejando mis manos heladas y mi frente ardiente. Será, como cada año, la gripe que regresa con la fidelidad de un puñetero collie, que te lame las manos y la cara aunque no quieras... Quizás la culpa la tengo yo, por mis excesos en el vestir, siempre me acusa mi madre de salir demasiado fresca, y es que no soporto ir envuelta en capas, como la proverbial cebolla, así que poca cosa debajo del abrigo, y me pasa lo que me pasa... 
Pero esta vez, lo noto, el virus tiene un matiz diferente... Llevo todo el día decaída, lo que no es raro, y muy melancólica, lo que es mi estado natural, pero me han entrado unas ganas tremendas de ver "El amor tiene dos caras"...

Un interesantísimo Jeff Bridges podría ser la causa de mis ganas de visionar el filme...

... quizás para escuchar cantar a la Streisand... Un momento, si en ésta no canta... En fin, que no contento con obligarme a ver pericadas, el dichoso virus me tiene todo el día al borde del colapso lacrimógeno, lo que me hace enfadar muchísimo porque yo soy una tía dura, no una nenaza, y no se me saltan las lágrimas con fotitos ni frasecitas tiernas...

Me daba así... ¡Nenaza!
Así que me he envuelto en mi manta verde, que tiene borreguito por un lado, una manta horrible pero que le encanta a mi gato por razones obvias, y he estado reflexionando hasta llegar a una conclusión: este no es un virus normal. Es un virus ROSA. Así que la única solución es aguantarme hasta que se me pase y andar con pies de plomo para no pisarme los ánimos. Y, en una semana, viendo The Walking Dead con su surtido de muertos otra vez...

Conste que lo mío con The Walking Dead nada tiene que ver con...