viernes, febrero 21, 2014

Perro viejo, trucos nuevos


Hoy toca rezar por Ucrania y por Venezuela, porque poco más se puede hacer. Añadir en las oraciones a todos los demás países de este ancho mundo, olvidados en las noticias,  en los que se están produciendo conflictos armados, sean guerras en las que se enfrentan dos bandos o exterminios en los que unos intentan destruir a los otros, sea por el motivo que sea... Cuesta ser optimista y pensar que todo se va a solucionar cuando, desde que el hombre es hombre, siempre ha habido algún lugar en la Tierra en el que los seres humanos se mataban los unos a los otros, ya sea por territorio, religión o simple codicia de los bienes ajenos.

Como ya sabéis, yo no soy optimista. Soy muy pesimista. Todas las mañanas me despierto y me planteo el peor de los escenarios posibles en mi propia vida. Así, cuando el día ha transcurrido y me encuentro que no ha ocurrido nada peor que una comida quemada o un golpe en la rodilla, doy gracias por todo lo que tengo, que es mucho. Pero no me siento optimista, ya no puedo aprender trucos nuevos, sólo puedo intentar mirar el mundo de la mejor forma posible, sin olvidar, como dicen los Marines, que todo lo que pueda ir mal, irá mal.