miércoles, abril 02, 2014

Alegría



No hay necesidad de decir que, desde hace ya muchos años, el día 2 de Abril no es un buen día. Pero creo firmemente que mi padre querría, de seguir conmigo, que yo fuera todo lo feliz que pudiera, que se alegraría conmigo de lo bueno y esperaría para mí lo mejor.

Querido padre, hoy quiero recordarte con alegría.