martes, julio 15, 2014

Hace 112 años... y un día.


El 14 de julio de 1902, a las  9,47 horas (o, según otras fuentes, a las 9,52), se derrumbó el campanile de San Marcos en Venecia, debido a una profunda grieta abierta en la pared noreste, que se amplió hasta causar el accidente. Cedió del todo la Loggetta de Sansovino en la base de la torre del campanario y un rincón de la Biblioteca de Sansovino, mientras que la llamada "piera (piedra) de la invitación," el tronco de la columna de pórfido  en el que, en la época de la República, se mostraban al público las leyes, protegió de los escombros la esquina de la Basílica de San Marcos, evitando su caída.

El mismo día del accidente, por el que no hubo que lamentar víctimas, se decidió que sería reconstruida la torre "como era y donde estaba". El 25 de abril de 1912 fue inaugurado el nuevo campanario.