domingo, diciembre 14, 2014

Domingo de Gaudete


El blog ha estado inactivo algún tiempo. He estado a punto de cerrarlo definitivamente, pero le tengo cariño, a él y a mis Lectores Constantes, aunque no me lean. La causa... Bueno, la causa ha sido un momento difícil, un despertar y un cambio por el que no puedo hacer otra cosa que dar gracias a Dios. Todo felizmente superado, perdonado (pero no olvidado, no al menos lo que hice mal).

Hoy, tercer domingo de Adviento, domingo de Gaudete, de Alegría, cuando faltan 10 días para Nochebuena, un domingo vestido de rosa, vuelvo al blog. Me queda todavía mucho pesimismo que compartir, ganas de reírme y de hacer que los demás se rían. Ganas de dar, y ganas de recibir.

No sé cuanto tiempo seguiré con este proyecto, que ha ido cambiando tanto como yo misma y que vuelve a cambiar. Cada vez más intimista y personal, se vuelve a confundir con mi otro blog. 

Falta poco para Navidad, parece que todo se vuelve más cálido mientras baja el termómetro: la gente parece con ganas de querer más a su prójimo o, al menos, de intentarlo. Menos los de siempre, claro. Pero por mí que no quede, vamos a dar el beneficio de la duda...
Con los brillos y las bombillitas parece también que todo se tiñe de colores alegres. Hoy se nos recuerda que debemos estar preparados y que debemos mostrar al mundo nuestra mejor sonrisa. Ese es el regalo que se nos concede: la alegría de saber que Él se acerca al hombre, una vez más, reencarnado en un Niño nacido en un establo por Amor.

Que la Alegría esté presente en cada uno de los momentos de vuestra vida.